CONFERENCIA DE JOSE ANTONIO MADIEDO EN EL ATENEO JOVELLANOS DE GIJÓN."CRISTÓBAL,UN PERSONAJE ENIGMÁTICO".

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El pasado lunes, 27 de junio de 2011, José Antonio Madiedo (66), ha pronunciado, en el Ateneo Jovellanos de Gijón, una conferencia bajo el título,

"CRISTÓBAL, UN PERSONAJE ENIGMÁTICO".

El conferenciante ha demostrado con datos y pruebas bien documentadas que es falso que Colón hubiese cometido los errores que se le imputan. No existen pruebas que acrediten que Colón navegaba desde Canarias a Chipango (Japón) cuando se tropezó de forma inesperada con América. Los errores que se le imputan, dijo el conferenciante, carecen de fundamento técnico. Colón sabía perfectamente dónde estaba el Nuevo Mundo, y realizó cuatro viajes redondos hacia ese nuevo continente sin errores significativos. Hasta ahora, que sepamos, no se han aportado datos objetivos que demuestren que Colon subestimaba el tamaño de la tierra. Todo son artificios mejor o peor presentados. El planteamiento resultó novedoso, ya que supuso un cambio sustancial con respecto a las teorías “oficialistas” más divulgadas hasta ahora.

COLÓN, UN PERSONAJE ENIGMÁTICO PRIMERA PARTE.- Colón es uno de los personajes más conocidos de quien realmente menos conocemos, y lo que conocemos suele resultar confuso e incluso dudoso y contradictorio. No deja de resultar sorprendente que cuando ya se han superado los quinientos años de la muerte del descubridor y se han publicado miles de libros y artículos sobre su vida y sus viajes, nadie haya podido acreditar, con el debido rigor, ni el año ni el lugar de su nacimiento. Para unos, Colon es un marino extraordinario, un genio que lleva a cabo uno de los hechos más trascendentes en la historia de la humanidad; para otros, es un simple aventurero indocumentado, un "marinero" que se tropieza por puro azar con un nuevo continente. Colón es uno de esos personajes al que unos han querido beatificar, mientras que otros sólo ven en él a un cruel genocida. Colón es en tal sentido un buen exponente de pasiones encontradas. Winston Churchill (1874-1965), premio nobel de Literatura y primer ministro inglés, sintetiza de forma clara y contundente la animosidad contra Colon y su gesta náutica cuando dice: “Christopher Columbus was the first socialist: he didn’t know where he was going, he didn’t know where he was … and he did it all at taxpayers expense.” “Colón fue el primer socialista, no sabía a dónde iba, no sabía dónde estaba, y lo hizo todo a expensas del contribuyente”. Naturalmente, no comparto tan acerado comentario. Sin embargo, el calificativo de enigmático, en el caso de Colón, ofrece pocas dudas, ya que su vida y su obra se encuentran, al menos en lo poco que conocemos, rodeadas por una atmósfera tan enrarecida que se hace difícil entender e interpretar al personaje. Quizás por su posible origen judío, Colón se abstuvo de publicar datos que le hubiesen conducido ante los tribunales de la Inquisición, que en aquel tiempo investigaba y perseguía con saña a los judíos. Se debe recordar al respecto que Colón zarpa de Palos en la misma fecha en la que entraba en vigor el decreto de expulsión de los judíos. Otro de los factores a ponderar es la agria disputa mantenida por la Corona con los Colón, que desemboca en los llamados Pleitos Colombinos, cuyo período más álgido se registra entre los años 1508 y 1536. El principal protagonista de dichos pleitos fue Fernando Colón, el segundo hijo de C. Colón. La Corona se negó a reconocer a los sucesores de Colón los títulos y derechos que, según ellos, les pertenecían en base a las Capitulaciones de Santa Fe y a otros documentos posteriores. A la vista de los resultados de la empresa puesta en marcha por los Colón, la Corona quizás consideraba excesivas las concesiones hechas en su momento a Colón y a sus descendientes. Lo cierto es que los argumentos utilizados en los Pleitos, por una y otra parte, lejos de arrojar luz sobre Colón y su gesta náutica, más bien han contribuido a enturbiar más aún el asunto colombino. Aunque no es objeto de esta charla, es menester recordar que Colón y sus hermanos fueron detenidos y enviados a España en la bodega de un barco, llegando engrilletados al puerto de Cádiz, en mayo de del año 1500. Se podría decir que las cadenas fueron para los Colón y los honores para el capitán florentino Américo Vespucio, que le dio nombre a América Fernando Colón, a quién ya se ha hecho referencia, escribió un libro en castellano sobre la vida y obra de su padre, con la presumible pretensión de aclarar ciertos hechos y tratar de salvar la honra de la familia. Sin embargo, dicho libro no se publicaría hasta muchos años después de la muerte de Fernando, concretamente en 1571, y en lengua italiana. Para entonces el manuscrito original ya había pasado por muchas manos, y tanto es así que "desvelaba" que Colón había nacido en Italia. Dicho libro se volvió a traducir al español y fue publicado en España, ¿?bajo título,”Historia del Almirante Cristóbal Colón”. Un libro de tal naturaleza debería ser una de las principales fuentes de información sobre Colón y el descubrimiento, sin embargo, dadas las circunstancias, su fiabilidad es más bien dudosa. En cuanto al llamado “Diario de navegación de Cristóbal Colón”, que no es ni mucho menos el original, también ha sido y es objeto de todo tipo de especulaciones. De los documentos considerados “auténticos”, es decir, aquellos que han sido escritos de puño y letra por Colón, al menos 43 han llegado hasta nuestros días. Pero a pesar de todo este cuerpo documental, siguen siendo muchas las dudas que permanecen y las incógnitas aún sin resolver. Conviene destacar que son frecuentes las críticas que historiadores y tratadistas vierten sobre Colón y sus familiares más próximos, por haber ocultado datos esenciales sobre su vida y las navegaciones realizadas. Esas mismas críticas se hacen extensivas a su hijo Fernando Colón; sin embargo, no sería justo responsabilizar exclusivamente a Colón y a su hijo Fernando de las ocultaciones, contradicciones y falacias que rodean la vida de su padre y su extraordinaria gesta náutica, puesto que, como tendremos ocasión de comentar a lo largo de esta charla, algunos de los documentos esenciales para conocer las circunstancias que rodearon el descubrimiento de América, han sido objeto de burdas manipulaciones, incluso siglos después de la muerte del descubridor. No deja de resultar muy elocuente que sean varios los países que se disputan el nacimiento de Colón. Y que dentro de cada país haya varias ciudades que pretenden acreditarse como cuna del descubridor. En el siglo XIX, constituían excepción aquellos autores que no afirmaban que Colón era genovés. Actualmente, la tesis genovesa se ha debilitado notablemente, entre otras cosas, debido a que no se ha podido acreditar documentalmente. Además de la tesis genovesa existen otras muchas que afirman que Colón era portugués, español, inglés, griego, irlandés, escocés, polaco, francés, e incluso, suizo etc. En España hay quienes defienden que era ibicenco, mallorquín, barcelonés, gallego, vasco, aragonés, etc. Si todos y cada uno de los defensores de un determinado lugar de nacimiento pretenden acreditar sus tesis mediante pruebas y documentos que dicen ser auténticos, es evidente que una mayoría miente. Esa misma reflexión es aplicable otros documentos con los que se pretenden justificar o dar pie a determinadas teorías que no merecen ser aceptadas como dogmas de fe, por muy extendidas que se encuentren. Más bien son acreedoras de todo lo contrario. Actualmente, el discurso “oficial” sigue ocultando que la verdadera profesión de Colón era la de Capitán de la Marina Civil de aquel tiempo. Se podría decir al respecto que el Almirante de la mar Océana no había nacido cuando el capitán Colón ya tenía una larga experiencia como marino civil; y como capitán, ya había surcado mares desde las Azores a la isla de Quios (Grecia), desde Islandia a Guinea, y desde Flandes a Sevilla. Colón era un excelente cartógrafo y un buen cosmógrafo. Muchos años antes de haber obtenido de forma graciosa el vacuo título de Almirante de la mar Océana, ya había presentado su extraordinario proyecto náutico a los Reyes de Portugal, Inglaterra y España. Como ya se ha dicho antes, hay un gran número de colombistas que sostienen que el principal objetivo de Colón era llegar a Japón y a la China viajando navegando hacia el oeste, pero que debido a su ignorancia y a los errores que comete en sus cálculos, Colón se encontró sin proponérselo con un mundo desconocido, que muere creyendo que era la India. ¿Qué es lo que Colón ignora y qué errores tan graves son los que comete? Se dice que Colón no sabía de la existencia de islas y tierra firme al Oeste de Canarias, al otro lado del Océano. Sin embargo, no es eso lo que se deduce del contrato que de mutuo acuerdo los Reyes Católicos y Colon suscriben el 17 de abril de 1492, en Santa Fe, en la vega situada a los pies de Granada, las llamadas Capitulaciones de Santa Fe.

SEGUNDA PARTE. Será desarrollada en un libro que se publicará en un futuro próximo.