1987. Corrupción en la -Armada Española

 

 

 

El teniente coronel procesado por estafar a la Marina exculpa a sus compañeros

 

El teniente coronel Carlos Calvete, encarcelado desde el 9 de febrero tras declararse autor de la sustracción de más de 292 millones de pesetas a la Armada, compareció ayer ante el juez Carlos Granados, instructor del caso, y prestó declaración desde las 12.45 hasta las 16.10. Calvete dijo que ninguno de sus compañeros en el Cuartel General de la Armada estaba implicado en la sustracción y que devolvió unos 65 millones de pesetas. Ayer también declararon dos oficiales de la Armada y hoy lo harán tres coroneles, un teniente coronel y dos comandantes.

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En su declaración ante el juez Granados, Calvete ratificó y amplió lo que ya expuso tras su encarcelamiento ante los jueces militares. Señaló que comenzó a sustraer dinero de la Armada en 1984 -época en que se encontraba en tratamiento psiquiátrico- y que, según sus cálculos, hasta el año pasado sustrajo 292 millones, aunque la Armada estima que faltan 297 millones.Manuel Tuero, abogado de Calvete, dijo que el interrogatorio había sido "largo y laborioso" y que Calvete fue "preciso" en sus respuestas. Las fuentes informantes señalaron que habían deducido que Granados había inspeccionado la sede de la firma Comexpa -en la que supuestamente se invertía el dinero sustraído-, ya que el juez hizo referencias a la disposición de los despachos en la empresa. Calvete insistió en que, en un 98%, el dinero sustraído lo entregó a Jimeno -el otro encarcelado en el caso- y, según fuentes próximas a Calvete, el militar desveló que Francisco Soriano, abogado de Jimeno, asesoraba a Comexpa en contabilidad. El propio Soriano ha señalado que asesoraba fiscalmente a la empresa.

 
 

Calvete llegó al juzgado poco antes de las doce la mañana en medio de un fuerte dispositivo de seguridad, cubierto por un capitán de fragata, un capitán de Infantería de Marina, un cabo y cuatro marineros de la Policía Naval -todos ellos de uniforme-, cuatro guardias civiles y varios miembros de los servicios militares de información. El teniente coronel vestía de paisano, con un traje oscuro, y estaba visiblemente nervioso. A la entrada al juzgado no quiso hacer comentario alguno y, a la salida, se limitó a decir que todo había sido "perfecto".

Para el traslado por carretera del juzgado a la prisión militar de Alcalá de Henares, se utilizaron cuatro automóviles, entre ellos un vehículo todoterreno de la Policía Naval.

Subordinados de Calvete

Con anterioridad a la declaración de Calvete, prestaron testimonio ante el juez Granados el capitán Antonio García Pereira y el teniente Jesús María Flores, ambos destinados en el departamento de Calvete en el Cuartel General de la Armada. Estos dos oficiales, según fuentes próximas a los mismos, explicaron al juez el sistema contable que se emplea en la Armada y comentaron que Calvete había sido un buen mando militar y que había estado en tratamiento psiquiátrico entre 1983 y 1985. También dijeron que en ocasiones se firman cheques en blanco para algunas gestiones.Entre los jefes militares citados hoy para declarar figura el comandante Jesús Núñez, contra quien la Armada ha abierto un expediente de arresto de tres meses, ya que llegó a firmar cheques en blanco para Calvete, según fuentes próximas al propio teniente coronel.

El abogado de Calvete afirmó que éste había recibido amenazas anónimas desde mayo del pasado año, y precisó que al coche del teniente coronel llegaron a destrozarle las cuatro ruedas. También recordó que se habían solicitado informes técnicos sobre el automóvil Renault 5 a bordo del cual falleció en accidente de tráfico el pasado 18 de diciembre un hijo de Calvete.

Según se explicó ayer en el juzgado, la contabilidad de la Armada se realiza de acuerdo con las reales órdenes de Cuentas de Caudales, de 1845, y de Caja de Buques, de 1890, totalmente anticuados para los sistemas contables actuales.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0005, 05 de marzo de 1987.