ALGUNOS DATOS Y COMENTARIOS SOBRE LA TRAYECTORIA, RECUPERACION E IMPLANTACION DE LA DENOMINACIÓN, MARINA CIVIL.

 

 

 

Siempre he sido partidario de llamar a las cosas por su nombre. Siendo muy joven, con motivo de una visita a la Dirección General de Navegación, actual Dirección General de la Marina Mercante, cuya sede se encuentra en la calle Ruiz de Alarcón, nº 2, de Madrid, pude leer, o más bien recomponer, las marcas de una  inscripción anterior, que aún permanecia sobre la puerta de la fachada principal del edificio: Subsecretaría de la Marina Civil. Aquel hallazgo, propio de la ignorancia de quien pasó en pleno franquismo por una Escuela de Náutica sin tener la ocasión de conocer la historia de la Marina Civil, estimuló mi interés por el significado y alcance de aquel título. ¿Por qué en tiempos de la Republica, la Marina Civil tenía rango de Subsecretaría y título de Marina Civil, y con el franquismo pasó de Marina Civil a Marina Mercante , y por qué, con la llegada de la democracia, en 1978, se degrada de Subsecretaría de Marina Mercante a Dirección General de la Marina Mercante?. Estos cambios tienen muy poco o nada de inocentes. Al militarismo náutico el término "civil" le parece improcedente.

 

En 1979, siendo secretario General del COMME, institución que en su ser y estar poco tenía en común con lo que queda actualmente del COMME, tuvimos ocasión de organizar el Primer Congreso de la Marina Civil. Mi propuesta, como consta en acta correspondiente, para que el Congreso fuese de la Marina civil y no de la Marina Mercante, fue aprobada por mayoría, pero se hicieron patentes las resistencias de algunos miembros a utilizar el término civil. Aquel fue sólo un primer paso, a partir del congreso, que culminó con un gran éxito, era necesario que las Escuelas de Náutica y Máquinas cambiasen su nombre por el de Escuelas Superiores de la Marina Civil, y las titulaciones de los futuros diplomados y licenciados fuesen más acordes con el principal ámbito de proyección profesional, Diplomados y Licenciados de la Marina Civil.  Objetivo que se alcanza, por iniciativa del COMME, en 1980. 

Por Real Decreto 2841/1980 de 4 de diciembre (BOE de 5 de enero de 1981) las Escuelas Oficiales de Náutica, dependientes del Ministerio de Transportes y Comunicaciones, pasan a denominarse Escuelas Superiores de la Marina Civil, al mismo tiempo que se establecen las titulaciones académicas de Diplomado de la Marina Civil y Licenciado de la Marina Civil en las secciones de Náutica, Máquinas Navales y Radioelectrónica Naval. Y se regula el acceso al tercer ciclo de las enseñanzas. En este mismo Real Decreto se establecen las nuevas denominaciones de los títulos profesionales de Marina Mercante.

En 1981, en el Congreso de del partido UCD, que en aquel tiempo era partido en el gobierno de España, se presenta una ponencia sobre Marina Civil.

Tan pronto como me ocupe de la Dirección General de la Marina Mercante, en 1986, uno de mis objetivos fue el de crear una revista, bajo la cabecera, MARINA CIVIL, que fuese el órgano de expresión de la Administración en el ámbito de la Marina Civil. Era el mejor modo de devolver a la Marina Civil su capacidad de expresarse, libre de las largas ataduras y tutelas de la Marina Militar. Gracias al apoyo del Ministro, Abel Caballero, piloto de la Marina Mercante y economista, nació MARINA CIVIL, que aún sobrevive, aunque muy mediatizada por el espiritu de secano que anida en nuestro país.

La Asociación Española de la Marina Civil, que me honro en presidir, fue constituida en 1993. El principal objetivo de esta asociación es dar a conocer e impulsar el desarrollo de las actividades propias de la Marina Civil

ANTECEDENTES

Aunque se ha silenciado durante largas décadas, en 1913, se constituía La Federación de Oficiales de la Marina Civil, en la que supuestamente se integran los marinos civiles( capitanes, pilotos y maquinistas) representantes de diversos puertos españoles.

En el transcurso de la I Guerra Mundial, en la que España mantiene una postura neutral, pero los marinos civiles sufren numerosas bajas por navegar en zonas de alto riesgo, desaparece esta primera federación. La Guerra se había iniciado en 1914.

En 1928, reinaba Alfonso XIII, pero España estaba sometida a la dictadura de general Primo de Rivera, que se había hecho con el poder en 1923, con el apoyo del propio monarca. Tras una primera etapa en la que coyuntura mundial fue muy favorable, se desencadenó un amplio rechazo social a las fórmulas del dictador y su directorio militar. Las fuerzas obreras se fueron organizando y fortaleciendo los sindicatos. Y en tales circunstancias se crea de nuevo la Federación Nacional de Oficiales de la Marina Mercante, denominación muy propia de la atmosfera militarista que envolvía la vida política de aquella etapa. Con la llegada de la segunda Republica, , se produce el cambio de denominación de la Federación, que pasa a llamarse Federación de Oficiales de la Marina Civil, cuya vida finaliza en 1932, cuando los Oficiales de Máquinas la abandonan y se separan para crear su propia Federación de Oficiales de Máquinas.

En 1934, un diputado publicó un libro titulado, Marina Civil.

El día 1 de mayo de 1936, año en el que el general Franco da el golpe de Estado que sumiría España en una guerra civil, se publicaba en un diario de Cádiz, la siguiente noticia:

“Ayer a las doce de la mañana quedaron absolutamente paralizados todos los trabajos en el muelle de Cádiz. Ello obedece a una huelga del personal de la Marina Civil en todos los puertos de España en busca de mejoras salariales y de las bases de trabajo”. Los navieros, con el respaldo y mano dura de los militares y la tolerancia de ciertos partidos y sindicatos gremiales, habían impuesto unas penosas condiciones de vida y trabajo a bordo de la flota mercante bajo bandera española.

"Ayer a las doce de la mañana quedaron absolutamente paralizados todos los trabajos en el muelle de Cádiz. Ello obedece a una huelga del personal de la Marina Civil en todos los puertos de España en busca de mejoras salariales y de las bases de trabajo". Esta noticia viene a confirmar la vigencia de una organización en torno a la cual se aglutinaba una parte de los marinos civiles de aquel tiempo.

Aquel paro general de la marina mercante tendría gran repercusión en la mayor parte de los puertos españoles

No es este el momento de analizar un periodo verdaderamente interesante para la historia de la Marina Civil, que lamentablemente no ha sido investigado con la profundidad en estos casos requerida. Sin embargo si se atisba una panorámica lo suficientemente amplia para saber que hace casi un siglo que la Marina Civil trata de ocupar el lugar que le pertenece en la sociedad española, libre de ataduras y tutelas militaristas y tecnoburocráticas que no han hecho más que atrofiar sus capacidades e impedir que pueda organizarse y alcanzar el relieve propio de un país moderno y civilizado.