El Borkum ha tenido que abandonar Cartagena sin realizar las operaciones previstas.

Finalmente se ha optado por la mejor forma de evitar lo que tenía todos los visos de ser inevitable.

A media noche, el buque Borkum, que en ningún momento llegó a realizar las operaciones que tenía previstas en el puerto de Cartagena, terminó por levar el ancla de fondeo y abandonar el citado lugar con destino al puerto de Koper, en Eslovenia, un puerto que, por cierto, ha sido denunciado por participar en el tráfico de armas con Israel.

Como hemos podido comprobar, a primeras horas de hoy, 17 de mayo de 2024, el “Borkum” se encuentra ya a varias millas de Cartagena. Es evidente, que problema de fondo no se ha resuelto, simplemente ha cambiado de escenario. Veremos lo que ocurre en los próximos días con ese barco y su carga. La UE no debería seguir mirando hacia otro lado. Su responsabilidad en este asunto es evidente.

Sacudirse las responsabilidades

El gobierno PSOE ha tratado de presentar el problema como una “falsa alarma” creada por la disputa encarnizada de los partidos situados a la izquierda del PSOE, que han tratado de tener un mayor protagonismo de cara a las próximas elecciones europeas.

Es lógico que el gobierno trate de sacudirse de encima un asunto que afea su conducta, destapa sus políticas reales y le ha puesto frente al espejo de las contradicciones.

¿Quién se podrá creer a estas alturas que el “Borkum” venía a Cartagena a buscar golosinas para los niños de Gaza?

Como dice el refrán, “cada palo tendrá que aguantar su vela”