La causa del hundimiento del "Villa de Pitanxo" fue el enganche del aparejo de arrastre en el fondo marino.

AEMC

21 de marzo 2022

Una vez analizados con detalle los datos disponibles sobre el hundimiento del arrastrero congelador “Villa de Pitanxo” en aguas de Terranova en la madrugada del pasado día 15 de febrero de 2022, la Asociación Española de la Marina Civil considera como hipótesis más verosímil que la causa principal del hundimiento fue el enganche o “embarrada” del aparejo de arrastre en el fondo marino.

El embarre  es un hecho que se produce con cierta frecuencia en esta modalidad de pesca, ya que tanto las puertas deflectoras, que se utilizan para mantener abiertas las fauces de la red de pesca, como el labio inferior de dicha red se deslizan sobre un fondo que en muchas ocasiones tiene rocas, aristas, u otro tipo de obstáculos capaces de fijar o retener el aparejo en el fondo impidiendo su recuperación desde el barco.


                                         

El aparejo se engancha en el fondo. Al intentar recuperar virando con la maquinilla el cable del aparejo se tensa (B) y termina por causar la escora y la inundación del barco

 

El intento de recuperar el aparejo embarrado mediante la tracción de las maquinillas de pesca, puede afectar a la estabilidad del barco. Al actuar la fuerza de tracción sobre un punto relativamente elevado, situado sobre la cubierta principal del barco, se produce un incremento del calado un cambio de trimado; es decir, el barco bascula hacia popa, y en función el la posición y ángulo que forme el cable de tracción, se produce una escora (inclinaión) del barco, a la par que se facilita la entrada de agua sobre la cubierta de pesca. Si las aberturas que dan acceso a los espacios situados bajo cubierta  no están debidamente cerradas, es inevitable la inundación del barco, y la formación de superficies libres; y si se inunda la cámara de máquinas, es más que posible la parada del motor. Parada del motor que en este hipotético caso sería consecuencia de la inundación y no  la causa de la misma.

Es necesario bajar al pecio del “Villa de Pitanxo”. 

En la zona en el que se encuentra el pecio, conocida como Flemish Pass, se han realizado varias campañas de reconocimiento utilizando ROVs de los fondos marinos, que tienen una sonda de alrededor de unos 1000 m de profundidad. No existen pues dificultades para que, en condiciones meteorológicas idóneas, se pueda llevar a cabo una investigación completa del pecio, pudiendo confirmar o no lo que hasta ahora no es más que una hipótesis con fundamento.

La herida está abierta

Son 21 las personas que han perdido su vida en este lamentable accidente, de las cuales hay doce cuerpos que aún no se han recuperado, y muchas más aún la que se exponen año tras año a ser víctimas de accidentes de tal calibre. 

Lo deseable no puede hacernos olvidar lo responsable y necesario.

Bien está que se legisle y que se incrementen las normas de seguridad, pero de nada servirán las normas, si quienes tienen que cumplirlas y hacerlas cumplir no son más que meros comparsas del actual estado de podredumbre e ineptitud que sufre la Marina Civil.