Moncloa navega al garete. La noche de San Gwann

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El “guarrazo” del ferry San Gwann contra el islote Es Malvi Pla, situado a 0,9 millas de la bocana del puerto de Ibiza, enciende las alarmas y lanza una llamada de atención de los responsables e irresponsables políticos que toleran el cúmulo de circunstancias que están adulterando y emponzoñando del día a día de la Marina Civil. Por grave que sea, el accidente del San Gwann no es un accidente aparte, sino uno más de la cadena de accidentes que se vienen registrando en la flota española y en nuestras aguas costeras en los últimos tiempos. AEMC viene denunciando casos concretos que reflejan la alta siniestralidad de la flota española, pero hay casos como el de Baleares en los que la situación es más grave de lo que se puede leer habitualmente en los medios de comunicación. Sirva como ejemplo recientemente en un medio balear: “En las últimas tres semanas se han producido cinco accidentes marítimos graves en el litoral de las Pitusas .cinco accidentes marítimos graves en el litoral de las Pitiusas. El acumulado es notable, aunque desde el sector hacen notar que poco pasa si se tiene en cuenta la gran cantidad de embarcaciones de recreo que navegan entre Ibiza y Formentera, muchas de ellas sin respetar las normas ya sea por desconocimiento o por desidia.

«No hay un fin de semana que no haya un mínimo de cuatro o cinco solicitudes de auxilio» en el mar, indica el presidente de la Asociación Náutica de Pimeef, Ramón Díaz. En su mayoría son accidentes de lesiones de los tripulantes y ocupantes de las embarcaciones de los que no trasciende la información.

Para poder evitarlos, la receta de Díaz es muy sencilla, cumplir con la normativa del reglamento internacional. Sin embargo, los incumplimientos en aguas pitiusas brillan hasta el punto de deslumbrar. «Por ejemplo, los capitanes de embarcaciones deberían mantener una eficaz vigilancia visual y auditiva para prevenir abordajes o incidentes de máquinas. En cambio es habitual subirse a la embarcación y poner la música a todo trapo», menciona.

 

Considera que la mayor parte de los accidentes que han llegado a los medios son por navegar a una velocidad excesiva. Algo que provoca que la inercia sea muy elevada y eso dificulta la maniobrabilidad: «Un barco no es como un coche que frenas y te quedas clavado. Cuando llegas a cierta velocidad es difícil detener la embarcación o desviarla», apunta.

Indica que esta actitud se produce continuamente en las bocanas de los puertos de Ibiza o Sant Antoni, donde las embarcaciones de recreo, sin respetar las preferencias, «cruzan entre los barcos de pasaje a toda velocidad». Así lo señala también el presidente de Apeam, Rafael Cardona: «No puede ser que estén tres barcos de línea esperando en la bocana y que entren y salgan cinco o seis barcos de recreo de una instalación náutica deportiva a sus anchas. La seguridad es un conjunto, no es sólo para unos y para otros».

Ambos coinciden en la necesidad de un control más estricto sobre las entradas y salidas, donde se produce gran número de incumplimientos que afectan a la seguridad, como los excesos de velocidad.

Los accidentes

La noche del 17 de agosto fue fatídica en los puertos ibicencos. Dos accidentes, uno en Ibiza y otro en Sant Antoni, provocaron la muerte de un hombre y dejaron en estado crítico a una mujer. En Ibiza un ferri arrolló a una embarcación particular provocando la muerte de uno de los tripulantes y dejando herido al otro. En Sant Antoni el exceso de velocidad en la maniobra de atraque de una lancha dejó en estado crítico a una mujer que estaba sentada con las piernas fuera de la embarcación y quedaron destrozadas por las hélices. El 27 de agosto una lancha de 13 metros de eslora embarrancó en el islote de sa Torreta, en s’Espalmador, quedando totalmente en tierra. En este caso, no hubo heridos.

Al día siguiente, 28 de agosto, el ferri San Gwann encallaba en es Malvins, justo al salir de la bocana del puerto de Ibiza. El accidente dejó un balance de 19 personas heridas, de las que tres tuvieron que ser hospitalizadas, entre ellas un niño en estado grave. El 2 de septiembre tuvo lugar el último accidente grave, una lancha se empotró contra la isla de es Farallons. Los cuatro tripulantes fueron trasladados a Can Misses, tres de ellos en estado grave”.

 

El relato precedente constituye un fiel reflejo del panorama marítimo general de esta España nuestra empeñada en retornar al modelo dieciochesco que nos llevó al desastre en la mar. Exportamos marinos civiles profesionales. Graciasa una cacicada legal, en la flota española se sustituye a los marinos nacionales para dar entrada extranjeros dóciles y fáciles de explotar. Y los marinos españoles que se quedan, son desconsiderados y se les paga míseramente. La Marina Civil está gestionada por intrusos, por algunos capitanes marítimos carentes de perfil náutico. La “capitanofobia” ha triunfado plenamente. La campaña de exterminio de capitanes de los puestos de responsabilidad en las administraciones públicas se puede constatar con datos concretos. La gestión de la administración marítima se ha puesto en manos de los ahijados de la Armada Española. El caso Prestige lejos de servir de dura lección para los gobernantes españoles gobernantes, ha producido el efecto contrario: se ha promocionado la especie.

La ineptitud y la soberbia han vuelto a matrimoniar con la arrogancia y la temeridad. Los resultados son evidentes.

Desde la Moncloa, el gobierno de coalición, navega al garete, o mejor dicho prefiere ignorar lo que ocurre en la mar, ni sabe ni parece interesarle, simplemente tolera y se pliega al deseo del sistema impuesto por los de siempre. Una vergüenza para un gobierno que dice ser de izquierdas. Y Europa pérdida en la mar contando pateras.

 

Notas sueltas obre este accidente

La naviera alemana FRS, que opera en España desde hace 20 años, tiene su base en Tarifa e inicio la línea entre Ibiza y Formentera el pasado 28 de junio de 2021.

 

El director General de FRS, Ronny Moriana, es vocal nato de ANAVE

 

Barco viejo de bandera de conveniencia

El San Gwann fue construido en Noruega en el año 2001. Es explotado bajo bandera de Malta.

Tiene una eslora de 51 metros y 12 de manga. Puede alcanzar 34 nudos de velocidad. Su capacidad de pasaje es de 427 plazas. TPM: 89 t.

Calado 2,5m.

 

Un viaje arriesgado

La distancia a cubrir son unas diez millas náuticas en cada trayecto. El tiempo anunciado de viaje, oficialmente autorizado, se estableció en 30 minutos.

Se han autorizado cuatro rotaciones diarias.

 

Falta de señalización y balizamiento:

La ruta Ibiza Formentera-Ibiza esta jalonado por varios islotes rocosos, que a pesar de constituir una seria amenaza ara buques y personas, como lo confirman los numerosos accidentes graves que se han producido desde hace décadas, no están convenientemente señalizados.

 

Lo sucedido

El 28 de Agosto el buque partió de Ibiza a las 21,30 para cubrir la última rotación del día. A bordo viajaban 35 pasajeros y 12 miembros del equipo de la dotación.

Pocos minutos después de salir de Ibibiza con destino al puerto de La Sabina el San Gwann chocaba frontalmente con el islote Es Malvin Pla, que carece de señalización luminosa y se encuentra situado a 0,9 millas náuticas de la bocana del puerto ibicenco. El ferrys quedó montado sobre las rocas del islote. A consecuencia del impacto se registraron unos veinte heridos, entre ellos un niño de 10 años en estado grave.

No cabe duda que navegar a 30 nudos de velocidad y tener que pasar aa muy corta distancia de un islote que no está debidamente señalizado implica un riesgo evidente de accidente. Y si además se hace en condiciones de fatiga de navegación, como es habitual en este tipo de servicio, aún más.

 

El capitán lanzó una llamada de socorro que fue atendida por Salvamento Marítimo, que dispuso que acudiesen a la zona dos embarcaciones, una de ellas de salvamento y un helicóptero.

 

El rescate del buque

Los medios de Ibiza han informado que ha sido el fuerte oleaje el que se ha encargado de liberar de las piedras sobre las que yacía el San Gwann después de su desgraciado accidente. Sin embargo, los responsables de gestionar el accidente, lo han vendido como una operación exitosa por su arte.

 

Pendiente de investigación

AEMC ha expresado en múltiples ocasiones la falta total de confianza en los resultados que salgan de la Comisión de Investigación de Accidentes y Incidentes Marítimos, dominada y compuesta en su mayor parte por técnicos navales que carecen de titulación superior Náutica y de experiencia en navegación. Su independencia es más que dudosa.

Nota final

La soberbia unida a la ignorancia deriva en arrogancia y temeridad. Pero, lamentablemente ese es el modelo marítimo que está avalando el Gobierno de coalición instalado en Moncloa. El Partido Popular se dedicó durante más de un lustro a degrada la Marina Civil.