El "Ever Given" debe invitar a reflexión

                 Global reinsurers face massive losses from Suez Canal blockage: Fitch |  Business Insurance                     

      Ever Given     

Un barco varado no es un barco, es un muerto. El caso concreto del Ever Given, ha sido como un trombo que ha paralizado la procesionaria del sistema global del comercio durante seis días. La situación ha sido angustiosa porque el noventa por ciento del comercio internacional se realiza a través de la mar, aunque  la sociedad de nuestro tiempo no entienda lo que significa la Marina Civil como medio de transporte, de actividades pesqueras, de construcción naval, de puertos e incluso recreo, de salvamento de vidas en la mar, de protección del medio marino, de explotación de recursos minerales, etc.

Un barco de bandera de conveniencia

 El "Ever Given" es un buque abanderado en Panamá, es decir en un país en el que el control efectivo sobre los buques y sus condiciones de seguridad es más bien escaso.  Panamá tiene un amplio historial de siniestralidad y de sucesivos escándalos por venta de titulaciones profesionales. Sin embargo, Panamá es la bandera más concurrida por el capitalismo naviero, y eso le da un peso extraordinario en el seno de la Organización Marítima Internacional (OMI), dependiente de Naciones Unidas. La OMI es prodiga en Convenios, normas y protocolos de seguridad, pero una cosa son las normas y otra el cómo se aplican. De la OIT se podría decir otro tanto. A los navieros no les gusta que se les exija el cumplimiento de las normas; reclaman liberalismo, pero trufado de riesgo y temeridad.

El fallo humano

Como es habitual en este tipo de accidentes, los auténticamente responsables insinuarán primero y señalarán después al capitán, pero el capitán no elige ni al práctico, ni siquiera a los tripulantes que forman parte de su equipo. Los prácticos los impone el Canal de Suez, los tripulantes los “contrata” en la India una empresa alemana: Gestores del esclavismo náutico de quinta generación.

En resumen, el “fallo” no es humano, en sentido individual, sino de los humanos, de aquellos que conceptualizan y gestionan la Marina Civil en clave de capitalismo salvaje. 

Los riesgos del Canal de Suez.

Ni ha sido esta la primera, ni será la última ocasión en la que  un barco tapone esta u otras vías esenciales para el tráfico marítimo global. Un monstruo marino como el "Ever Given", cuando navega por la parte más profunda un canal angosto- como lo es el de Suez- si por cualquier razón pierde el control del rumbo,  el margen de enmienda es muy escaso. Navega con velocidad moderada, por lo que el timón no responde de forma inmediata, y aunque se paren las máquinas y se invierta el sentido de sus hélices, requerirá de varios minutos y de un amplio espacio para detenerse. Si se sale del cauce profundo, los peligros de squattíng (resbalamiento sobre el fondo), son evidentes. Si se cruza con otro gran barco, se pueden generar perturbaciones que también puede alterar el rumbo de ambos. Algo que en algunas zonas del Canal de Suez resulta inevitable.

Cuál era el problema y cómo resolverlo. 

Una parte del "Ever Given" estaba apoyada sobre el fondo. El peso de esa parte del barco presionaba sobre el fondo. La falta de agua en la zona de varada impedía que se generase el empuje necesario para mantenerlo a flote. Además el bulbo del buque estaba enterrado en una masa arena, piedras y  arcilla. El rescate no dependía exclusivamente de la fuerza de remolcadores, ni aligeramientos (descargas necesariamente lentas y costosísimas de unos 600 contenedores). El asunto no iba de ocurrencias, sino de conocimiento y profesionalidad. La empresa holandesa Smith, a través de Boskalis, que cuenta con un gran equipo de capitanes expertos fue la elegida para  reflotar al "Ever Given". Y su éxito ha sido total. Lo consiguieron. La operación ha sido aparentemente lenta y muy costosa, pero dadas las circunstancias, hay que calificarla de extraordinariamente rápida y eficaz.  

Ahora que el shipping ha vuelto a recuperar su vigor, es el momento de preguntarse  ¿Los buques gigantes son un vector de progreso o una seria amenaza para la sociedad?

Por qué no plantearse lo que podría ocurrir- ¡ojala no ocurra nunca¡ -si un "Ever Given, navegando a toda máquina colisionara con un crucero colosal en el que viajan unas 8000 personas?

Técnicamente se pueden construir buques gigantes, pero su control efectivo no se puede garantizar, los riesgo son demasiado grandes..

Se impone la reflexión y la adopción de medidas responsables.

 

José Antonio Madiedo Acosta

Capitán de la Marina Civil

Ex director general de la Marina Mercante

Presidente de AEMC

Fue encargado de la Cátedra de Maniobras de la ESMC de Gijón