Navantia.- Malestar en la industria auxiliar de Cádiz por la reestructuración de Navantia en reparaciones

 

 

 

Los empresarios confían en que los cambios de la Dirección Corporativa no afecten a la mano de obra del astillero de la capital y de Rota

Javier Rodríguez Actualizado:10/03/2021 

La Voz de Cádiz

La nueva dirección de Navantia, que preside Belén Gualda, ha introducido cambios en la dirección corporativa del área de Negiocios de Reparaciones, cuyo responsable a partir de ahora es Marcos Díaz, según los cambios que publicó la empresa la pasada semana y que confirmaron a José Antonio Rodríguez Poch como nuevo director de los astilleros de Puerto Real-San Fernando, en sustitución de Javier Herrador, que asume la dirección Comercial y de Desarrollo de Negocio de la compañía en Madrid.

El cambio en cuestión es técnico, pero los empresarios gaditanos no comulgan con esta actuación, ya que se ubica dicha dirección en Cartagena. Navantia, por su parte, aclara que esta dirección corporativa estará presente en todos los astilleros dedicados al negocio de la reparación.

Este movimiento de fichas implica que la gestión técnica de los trabajos de reparación que se llevan a cabo en el astillero de Cádiz y en la Base Naval de Rota con los cuatro destructores de las US-Navy, donde estos buques de guerra tienen la base del denominado escudo antimisiles, puedan celebrarse en Cartagena, algo que la empresa rechaza y insiste en que se debatirá en cada centro.

Navantia tiene en Cádiz y en Fene sus astilleros de reparaciones de referencia. En el caso de la capital gaditana, se ha especializado en la reforma de grandes cruceros. Las instalaciones de Rota albergan lo que se conoce en la Bahía de Cádiz como el cuarto astillero, donde más de 300 personas, incluida la industria auxiliar, trabajan a diario en las varadas técnicas y obras de los destructores. El motivo del traslado de la dirección corporativa, que no de la mano de obra y la reparación, es una cuestión organizativa de Navantia, según ha podido saber LA VOZ.

Sin embargo, esta decisión ha puesto en guardia a la industria naval de la Bahía, que teme que éste sea el primer paso para cambios de envergadura en la política de reparaciones.