¿Una Dirección General que va de Recreo?

 

 

 

Subdirección General de Embarcaciones de Recreo-Un despropósito

De confirmarse la noticia recibida del ámbito de la Asociación Nacional de Empresas Náuticas, que la Dirección General de la Marina Mercante (DGMM) tiene entre sus objetivos ampliar su organigrama con una Subdirección de Embarcaciones de Recreo, estimamos desde esta Asociación que sería un gran despropósito, no solo por los tiempos que corren en los que el presupuesto se ve mermado por la Covid y sus consecuencias, sino también porque creemos que, además de un plan nacional para rejuvenecer e incrementar la flota civil, es necesaria, en todo caso, y siempre con un presupuesto inicialmente adaptado a los tiempos, una Subdirección General de Prevención de la Contaminación y Transición Ecológica Marina.

Desconocemos cual es el o los móviles que pueden llevar a la DGMM a crear una Subdirección denominada, siempre por el entorno citado, Subdirección de Embarcaciones de Recreo. Hasta este momento, y comenzando en 1996, fecha en la que el Partido Popular ganó las primeras elecciones generales en España, la náutica de recreo se vio afectada por las siguientes decisiones tomadas por los sucesivos Directores Generales de la Marina Mercante, a nuestro juicio nefastas:

.- Relajación en la obtención de títulos para el manejo de embarcaciones de recreo y ampliación de competencias;

.- Creación de las famosas ITBs para la realización de las inspecciones de las embarcaciones de recreo previas a la expedición o renovación de sus certificados. Esta externalización se realizó aduciendo que la DGMM no disponía de medios personales suficientes para realizarlas. El problema actual es que no existe un control riguroso de cómo realizan los reconocimientos dichas ITBs (creadas en similitud con las ITVs para vehículos rodados);

.- Proliferación de escuelas de enseñanza para la obtención de titulaciones de recreo en todas las CC.AA. gestionadas en algunos casos por un profesorado que en realidad necesitaría él mismo ser formado para poder impartir este tipo de enseñanzas, puesto que en la mar un barco es un barco sin importar el tamaño. Todos llevan personas y todos están sujetos a las reglas que marca la mar. Esta Asociación lleva años reclamando que dichas escuelas dispongan de marinos profesionales de carrera para impartir las clases. Se sabe además que los niveles de exigencias son diferentes dependiendo de la C.A., de que se trate. Y lo que ya resulta un auténtico cachondeo es la forma en la que se enseñan las prácticas requeridas y tiempos de prácticas;

Si lo que pretende la DGMM con dicha medida es promocionar la náutica de recreo, debemos decir que lo que mejor promociona la náutica de recreo son las propias marinas. Los navegantes de vela no se preguntan si en Madrid hay una Subdirección de Embarcaciones de Recreo, que por cierto, no se conoce exista en ninguno de los países de nuestro entorno, los navegantes de vela, antes de utilizar determinadas marinas consultan por internet las condiciones de dichas marinas y preguntan a sus amigos sobre sus estadías, en particular:

.- Grado de limpieza;

.- Atención recibida;

.- Gestión de residuos, en especial aguas grises;

.- Precio;

.- Nivel de ruidos para poder descansar;

.- Número y limpieza de duchas;

.- Vigilancia nocturna;

.- Disponibilidad de marinería para cooperar en las maniobras de atraque y desatraque;

.- Existencia y limpieza de restaurantes y cafeterías;

.- Vientos reinantes en el atraque.

Todo lo anterior y más, que habrá quedado en el tintero, es lo que promociona nuestras marinas en caso de estar bien equipadas, pero no el hecho de que en la DGMM exista una Subdirección de Embarcaciones de Recreo, lo cual no da ni siquiera prestigio. El prestigio lo da el disponer de una flota renovada y ampliada.

Finalmente, no podemos dejar pasar por alto un aspecto que llama poderosamente la atención. En este momento hay en España tantos pobres como la población de Noruega. Muchas familias españolas tienen que vivir en un mes con menos de lo que cuesta un winche de velas de un 39 píes. ¿Como se puede pensar que éste es el momento adecuado para la promoción de la náutica de recreo, si ese fuera el móvil que lleva a la DGMM a crear la susodicha Subdirección, cuando España es el país con la tasa de paro más alta de la Unión Europea? Pero sobre todo, ¿Cómo se podría pensar que la fórmula sería crear la Subdirección de Embarcaciones de Recreo?

La Marina de Recreo debe  merecer toda la atención necesaria, y por ello debe de ser gestionada por profesionales de la náutica y no por sectas tecnopiadosas que llevan años degenerando el ser y estar de la Marina Civil.

En la Marina de Recreo hay grandes navegantes, personas con vocación y conocimientos, personas que han realizado grandes travesías y han demostrado su calidad náutica. Ellos merecen todo nuestro respeto. Pero de ahí a pretender marginar a los Capitanes de  Marina Civil creando títulos profesionales para avalar el intrusismo de grupos ansiosos de dirigir academias, impartir enseñanzas y dirigir puertos de recreo y la Náutica de recreo hay un gran trecho. El Colegio profesional de la Marina Mercante hace tiempo que debería haber actuado como le corresponde estatutariamente.

España y la Marina Civil deben de poner fin a las quimeras navales que culminaron en el caso Prestige.

Juan Rovira