Continúa la pérdida de flota

 

 

 

Armas vende el "Villa de Teror " al Gobierno de Canadá.

 

Según el diario Expansión Armas ha vendido el “Villa de Teror” al Gobierno de Canadá.

 

Se trata de un barco nuevo, con poco más de un año de antigüedad, construido en astilleros Vulcano, de Vigo.  El “Villa de Teror” fue entregado a naviera Armas en junio de 2020.

 

Con la venta de este barco, España sigue contabilizando bajas en su registro de buques.

 

La flota española tiene en este momento unos cien barcos que superan las 1000 TPM. La mayor parte de estos barcos tienen muchos años encima y su tecnología es obsoleta

 

De seguir por estos derroteros, con un ministerio de Transportes ajeno a la Marina Civil y una Dirección General de la Marina Mercante incapaz de gestionar de forma autónoma y solvente los asuntos marítimos, España va camino de consolidarse como un país que podría ser catalogado como tercermundista. 

 

Insistimos en la necesidad de cesar al Director General de Marina Mercante y a su equipo. Es necesario un profundo cambio de rumbo, una regeneración de la Marina Civil. Seguir por los derroteros trazados por la extrema derecha bajo el gobierno de Rajoy, es una temeridad.

 

La Marina Civil Española debe priorizar el interés general de los españoles frente a otros intereses caducos y sectarios incapaces de modernizarse y sacudirse de encima las prácticas propias del franquismo. España no puede convertirse en una bandera de conveniencia camuflada y kiosco de licencias al servicio de navieros, que salvo algunas excepciones están anclados en el pasado.

 

El Gobierno español debe de asumir las responsabilidades propias de un país rodeado de mar y con un enorme potencial marítimo.

 

La Dirección General tiene como principal misión cumplir y hacer cumplir la ley. La opacidad y las afinidades corporativas no deben de prevaler frente a la misión de servicio público y defensa del interés general.

 

Los datos actuales son contundentes.