Marina Mercante y Pesca sectores sin condicions de trabajo dignas,

En un Informe de la Comisión Episcopal de Pastoral Social y Promoción Humana a la Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Española presentado el pasado 17 de noviembre. Se dice lo siguiente en relacion con los sectores  profsionales ela Marina Mercante y la pesca.

 

e) Profesionales de la marina mercante y de pesca: En este sector se dan muchos signos, asociados con el ejercicio de la profesión, que ya limitan las condiciones adecuadas para un trabajo digno. Los hombres del mar trabajan en un medio hostil, lejos de su familia, con unos ritmos de trabajo que no coinciden con los de la sociedad en general. Además, pasan por estancias cortas en los puertos, con habitáculos reducidos en los barcos, con tripulaciones reducidas, con alto índice de siniestralidad y, sobre todo, con la soledad. En muchos casos, experimentan también el multiculturalismo, multilingüismo, disparidad de credos, etc. Además, la pandemia ha provocado la limitación de acceso de visitantes a los barcos mercantes en puerto y ha impedido a los tripulantes salir a tierra, generando problemas en el relevo de las tripulaciones. El tiempo de estancias en los barcos ha aumentado. Los trabajadores sufren amenazas de abandono, si dan positivo en los análisis del virus o si se retrasan los resultados de las pruebas. En algunos casos estas pruebas deben ser costeadas por los propios marinos.

El confinamiento supuso una reducción importante del volumen de pesca al disminuir el consumo en hoteles y restaurantes. Además, las medidas sanitarias adoptadas en distintos países han incrementado el desempleo debido a la reducción del trabajo en la flota de los grandes cruceros.

https://conferenciaepiscopal.es/sobre-la-situacion-social-creada-por-la-pandemia/

COMENTARIOS DE AEMC

Lamentablemente esta es la realidad que se vive en la Marina Civil cuando ya ha transcurrido una quinta parte del siglo XXI.

La responsabilidad de esta situación es imputable principalmente a los armadores y sus colaboradores más estrechos, con las bendiciones de una Dirección General d ela Marina Mercante constinuista con las politicas de extrema derecha aplicadas en la nefasta etapa Rajoy. 

Las condiciones de vida y trabajo en la mar no son dignas de un país moderno y civilizado.

Muchos pescadores no alcanzan el salario mínimo. Los ingresos por hora de trabajo al servicio de sus patrones no llega a los mínimos establecidos.

La tolerancia de los abusos, los riesgos por incumplimiento sistemático de las normas de seguridad, la redución salvaje de tripulaciones, la falta de una vigilancia eficaz, la escasa profesionalidad náutica de muchos responsables administrativos, la capitanofobia crónica y el espíritu tecnopiadoso dominante contribuyen a este vergonzoso, panorama avalado por un Ministerio de Transportes cante una minima sensibilida hacia la Marina Civil.