Salvamento Marítimo. De falsedad en falsedad.

 

 

 

El pasado 4 de septiembre, un prestigioso diario asturiano publicaba, a nivel regional, una información falsa sobre el origen del Salvamento Marítimo en España. Todo venía a cuento después de que en el Congreso de los Diputados, en un debate  sobre la crisis del buque de rescate, Open Arms, en el que, el señor Simancas, del PSOE, en una contrarréplica a la Sra. Álvarez de Toledo, portavoz del PP, intentara corregir un supuesto error de la diputada popular, que había dicho en su intervención que la sociedad de Salvamento de Náufragos se habría creado en España en 1880. Simancas le dice que se ha equivocado en un siglo, porque el Salvamento Marítimo se crea en España en 1992, lo que es rotundamente falso, y más grave aún si se tiene en cuanta que fue el gobierno de Felipe González el que crea y pone en marcha el Primer Plan Nacional de Salvamento en 1987. Pero la política, que suele ser tan necesaria como indecente, es capaz de cosas de este tipo, simplemente para negar y reducir a cenizas a quienes no están dispuestos a seguir un régimen partidista a base de sapos y ruedas de molino. El Sr. Simancas, por error o por otras razones, no dijo la verdad. Y ello, parece ser que fue argumento suficiente, para que para que alguien vuelva a reivindicar como propio un proyecto que, ni intelectual ni administrativamente, le pertenece, por mucho que recurran a asomar la cabeza entre el fango para presentarse como padres de cualquier proyecto marítimo que haya surgido desde Colón hasta nuestros días. No es la primera vez que lo  intentan, ni probablemente sea la última. Pero su grave problema, es que hay pruebas suficientes para demostrar que el Salvamento Marítimo en España fue creado por José Antonio Madiedo en su etapa como director General de la Marina Mercante en los años 1986-1989.

Y para que no haya dudas, ahí está un video grabado en Gijón a finales de 1986, coincidiendo con la llegada a Gijón del remolcador Punta Salinas, primer remolcador contratado por la DGMM, con cargo a los presupuestos aprobados por el Congreso de los Diputados, bajo el epígrafe Plan Nacional de Salvamento, datos que son públicos y están alcance de cualquier ciudadano y más aún de los diputados.

La política por su carácter universal debería ser practicada respetando unas mínimas normas éticas, pero como es fácil de ver hay quienes piensan que transformándola constantemente en un lodazal, tienen ventaja. En este caso, parece evidente.

 

 
2:51REPRODUCIENDO

 

https://m.youtube.com/atch?feature=youtu.be&v=lfEHR2tDh-A