Open Arms y los náufragos

 

 

 

Dr. Miquel Roca, socio director de Blas de Lezo Abogados: “Bajo el Derecho marítimo no encuadra a la gente que navega a bordo del Open Arms como náufragos.”

Publicado el jueves, 22 agosto 2019

Dr. Miquel Roca es socio director de Blas de Lezo Abogados, uno de los despachos especializados en derecho marítimo con mayor proyección internacional. Su despacho tiene oficinas en Londres, Houston y Barcelona. También es reconocido árbitro internacional.

Como especialista en Derecho Marítimo queremos conversar con él sobre la actual crisis de los rescates de “náufragos” en el Mediterráneo. 

Hans A. Böck / @LP_Hans

Lawyerpress (P):

Dr. Roca, parece que el debate sobre la acogida de los náufragos en el Mediterráneo no cesa. Verano tras verano se nos llenan los medios de comunicación con las noticias sobre los barcos de rescate. ¿Qué estatus legal tienen los inmigrantes náufragos recogidos por las ONGs?

 

Dr. Miquel Roca (R): La gente que recoge el Open Arms no son, en absoluto, “náufragos”. Esa ONG utiliza terminología jurídica marítima con una clara intención tergiversadora, pero bajo el Derecho marítimo, insisto, más allá de cualquier duda, no encuadra a la gente que navega a bordo del Open Arms como “náufragos”.

P: ¿Qué obligaciones tienen un capitán de un barco en aguas internacionales con cualquier naufrago?

R: Ayudarles. Subirles a bordo y desembarcarles en el primer puerto que sea posible hacerlo. Pero insisto, no es esto lo que hacen estas ONGs. Todos hemos visto los videos y las propias declaraciones de los dirigentes de las ONGs. Un náufrago es una persona tripulante o pasajera de un buque que, debido a un infortunio, ha quedado al albur de los mares. No es este caso en absoluto el que ocupa a las ONGs como Open Arms. El elemento de fortituidad es indispensable para que podamos hablar de términos como “náufragos”, “rescate”, “puerto seguro”. Aquí no media ninguno de estos elementos, pues estamos ante operaciones de transporte marítimo de personas perfectamente estudiados y calculados. 

P: El Open Arms y algunos otros barcos son acusados por el gobierno de Italia de trata de seres humanos. ¿Puede mantenerse esta afirmación?

R: En mi opinión, sin ningún género de dudas. Como le digo, el ayudar a llevar a puerto seguro a una persona en peligro en la mar es una situación de necesidad regulada por el Derecho marítimo, pero el concertar con grupos de origen el trasbordo de personas, en un punto previamente acordado, llevando a esas personas no al puerto seguro más cercano sino al que el Capitán del buque decide unilateralmente para poder sacar un beneficio bien económico bien ideológico, eso no es “rescatar náufragos” sino trata de seres humanos.

Además, en mi opinión, se están infringiendo las normas del pabellón del buque, de la bandera, que no otorga a ese buque permiso ni autorización para llevar a cabo este tipo de actividades. Y en este mismo sentido, uno se pregunta qué más debe hacer un Capitán para que actúen las autoridades españolas para proceder a la retirada del título que le habilita como Capitán.

Recuerdo que cuando se recordó a este Capitán que se le dejó zarpar únicamente para acudir al mar Egeo a llevar unos víveres, éste, al desobedecer y embarcarse de nuevo al transporte de personas del modo en que lo hace dijo algo así como que “antes preso que cómplice”. Parece pues que es bien consciente de las posibles consecuencias que sus actos podrían acarrear.

A mí como español me apena que tengamos un buque con nuestro pabellón llevando a cabo este tipo de actividades y me apena aún más que las autoridades de mi país no intervengan para retirar el título habilitante a personas que se dedican a las mismas. ¿Por qué no se inspecciona a este buque como se hace con el resto de buques que vuelan la bandera del Reino de España? ¿Por qué se está siendo tan permisivo con este buque? ¿Qué motiva que la ley se aplique al resto de buques y tripulaciones, pero se esté dando un trato distinto a este tipo de buques de este tipo de mal llamadas ONGs? ¿Es esta la imagen que debemos trasladar de nuestra bandera y nuestros títulos habilitantes?

P: La vicepresidenta del gobierno, Carmen Calvo, afirma que el Open Arms no tiene permiso para rescatar a personas en el mar. No es un barco de salvamiento marítimo. ¿Puede un barco salir de un puerto simplemente con el objetivo a rescatar personas en situaciones de naufragio? 

R: Correcto, el Open Arms no tiene autorización para llevar a cabo la actividad que desarrolla y, del mismo modo, un Capitán no puede usar el título que le habilita con tal categoría para llevar a cabo este tipo de actos.

Y no, ni un buque ni un Capitán pueden dedicarse a ello. Como le decía el “rescate” exige un elemento de mala fortuna, de mala suerte, ante la cual, por supuesto, las leyes del mar permiten y fomentan el salvar esas vidas. Pero vidas que, de forma fortuita, se han visto contra su voluntad colocadas en una situación de peligro. En el caso del Open Arms, no hay nada de fortuna: todo está perfectamente planeado, calculado y todos han aceptado de antemano el riesgo al que se han voluntaria y conscientemente sometido.

El problema, con todo, no es del Open Arms ni de su Capitán ni de todos los que les financian. El problema para mi es la dejación de funciones del Reino de España. Si no les ocurre nada, nadie les sanciona, no se les retira la bandera, no se les retiran los títulos habilitantes, ¿cómo van a detenerse en este tipo de actividades? El Gobierno y los mecanismos del Estado son los que deben preguntarse los motivos que les llevan a seguir tolerando este tipo de actividades.

P: ¿En base a que legislación puede Italia ahora retener el barco?

R: No soy experto en Derecho italiano, pero en Italia no está permitido traficar con personas ni inducir a ello. Tampoco está permitido que un buque transporte de forma deliberada y calculada a tanta gente en un buque que no tiene capacidad para ello. Entiendo pues que Italia está legitimada a detener el buque y tomar las medidas que considere oportuna para determinar si existe la comisión de este tipo de faltas administrativas o, incluso, delitos con consecuencias por lo tanto penales.

Confío que Italia, determinado en poner fin a este tipo de actividades, resolverá si realmente estamos ante actos punibles. Pero también en Italia la justicia necesita tiempo para trabajar. Pronto saldremos de dudas.

P: El Mediterráneo es un mar con bastante tráfico. ¿Qué hacen los cargueros y demás embarcaciones si avistan a una de esas lanchas repletas de personas en apuros?

R: Reducir máquina, subir a bordo a esas personas y desembarcarlas en el primer puerto que sea posible. 

P: ¿Se imagina la reacción de EEUU si los inmigrantes llegaran desde el mar?

R: Contrariamente a lo que ocurre en España, en los EEUU se aplica la ley de forma exquisita y sin complejos. Pregúntese usted porque estas ONGs como el Opon Arms no van a recoger a Mexicanos en el Golfo de México para desembarcarlos en Texas. 

P: ¿Qué solución puede haber para parar evitar muertes de inmigrantes náufragos en el Mediterráneo?

 

R: En primer lugar, terminar, de forma seria y definitiva, con ONGs como el Open Arms. Lejos de solucionar nada, fomentan este tipo de tragedias, incitan a gente con recursos y en buena forma a asumir este tipo de riesgos. Si no existieran estos medios de transporte disfrazados de caridad, esta gente sencillamente no tendría opción de pagar un pasaje que les lleve hasta el Open Arms. 

Todos lo hemos visto, llevan Iphones y están en plena forma. Se nos decía que había una gran alarma, que estaban desnutridos, enfermos y en situación de emergencia. Y al forzar la justicia italiana a su desembarco no ha habido ni un solo ingreso hospitalario por desnutrición, ni por enfermedad ni por ningún tipo de emergencia. Todos, milagrosamente, recuperaron la plena forma.

Funciona así en EEUU, y en otros países como Australia, cuya guardia costera recibe a este tipo de embarcaciones con su Armada y evita la entrada en sus aguas. Ahuyentado un buque como el Open Arms con la simple aplicación de la ley, no hay ya más Open Arms. Aquí, ya ve usted, nuestro Gobierno envía a nuestra Armada para darles apoyo. Ver para creer. Y claro, así no evitaremos nunca poner fin a este tipo de actividades.