REMEMBER PRESTIGE

(Publicado en 2003)

 Parece ser que, financiado por el Principado de Asturias, se acaba de presentar, bajo el pretencioso título de LIBRO BLANCO- en realidad es GRIS OSCURO - un amplio informe sobre la catástrofe del “Prestige”, realizado por la Fundación Alternativas  y por el Principado de Asturias. Las conclusiones de dicho informe, en cuya elaboración no ha participado esta asociación, no aportan nada nuevo. Basta con leer sus conclusiones para darse cuenta que las podría haber redactado cualquiera que se hubiese leído lo publicando por la ASOCIACIÓN ESPAÑOLA DE LA MARINA CIVIL, en la prensa y en nuestra página web: http//:www.marinacivil.com.


Nos sentimos orgullosos de saber el eco que ha tenido nuestro trabajo sobre al accidente del “Prestige”, aunque sea con 10 meses de retraso.


Nos sentimos satisfechos por lo que significa, pero nos indignan los informes que plagian, en los aspectos esenciales, las conclusiones, los comentarios, las denuncias y los argumentos técnicos que han sido aportados por nuestra asociación, por mucho que se estructuren y se adornen con esmero.

 
Ahora, podemos entender la resistencia que encontramos para publicar, el pasado mes de abril, las conclusiones de las 1ª Jornadas sobre el accidente del “Prestige”, que fueron patrocinadas por el Concello de Oleiros. (ver página web)

 
Nos parece vergonzoso que se derrochen los escasos recursos públicos de la Autonomía asturiana en este tipo de folletos que nacen caducos y flácidos de ideas.

 
Nuestro trabajo nos lo hemos financiado nosotros, de nuestro bolsillo, y su contenido es el fruto de una investigación seria y profesional, al margen del oportunismo del momento. No hemos tenido la necesidad de esperar por nadie, ni mucho menos 10 meses.


Nunca hemos dudado ni visto fantasmas en los cambios de rumbo de un “Prestige” sin máquina, remolcado por un remolcador impotente. Somos marinos profesionales, no embaucadores de las orillas del Mar Muerto.
En nuestro caso, nunca hemos vacilado sobre el destino que había que dar al “Prestige”. Fuimos los primeros en decir con claridad que el Seno de Corcubión, abrigado por el Cabo de Finisterre, era el destino correcto, y así lo corroboramos cuando el ministro Sr. Cascos lo demandó públicamente.

 

 

 

Desde un primer momento, a diferencia de otros, consideramos superflua la propuesta de conducir al “Prestige” al puerto de A Coruña. Consideramos tal propuesta como un ardid político destinado a provocar el rechazo de la conciencia popular coruñesa maltratada por las trágicas experiencias del “Urquiola” y el “Mar Egeo”, catástrofe esta última que si fue ejemplo de algo, lo fue de desastre de gestión previa al accidente, y de posterior derroche.

 
Nuestra Asociación nunca ha propuesto que se encarcelen capitanes inocentes,- el LIBRO GRIS, por razones obvias, se abstiene de entrar en este terreno- ni mucho menos hemos negociado la asistencia a barcos en trance de hundimiento, con un balance final de 40 muertos, entre ellos mujeres y niños.


Nunca nos hemos propuesto utilizar los cargos públicos para hacer negocios con determinado remolcador de salvamento. Ni fuimos colaboradores en las irregularidades del salvamento españ

 

ol. Ni hemos allanado el camino hacia las torres de control de tráfico marítimo a los “amiguitos” y los “tarjetones”.

 
Afortunadamente, tampoco tenemos el record mundial de mareas negras: “Aragón”, “Barcelona”, “Mar Egeo”, “Vakis”, “Neretva”, etc. Esos han sido barcos cuyo nombre es de trágico recuerdo.

 
No nos podemos creer que muchas de las personas que figuran en ese documento puedan haber contribuido a semejante chapuza técnica. Sabemos de su profesionalidad y conocimientos.
Tenemos constancia de que esta no es la primera vez que sufrimos una experiencia de esta naturaleza. De ver como nuestros proyectos, nuestras ideas, nuestro esfuerzo, son apropiados por algunos que se financian en el chapapote de la corrupción y el tráfico de influencias.
Se ha querido hacer creer a la opinión pública que el Plan Nacional de Salvamento nace a partir de 1989. Y se eso es radicalmente falso, por mucho que se diga en un libro publicado por el Ministerio de Transportes.
Como también es falso que antes de 1989 no hubiese en España ni remolcadores de salvamento, ni torres, ni lanchas de lucha contra la contaminación, ni skimmers, ni barreras. Es falso, radicalmente falso. A principios de 1989, había 5 grandes remolcadores en servicio.


Suele ocurrir con frecuencia, unos hacen el trabajo, otros lo maquillan y lo presentan. Lo publican para que la historia les haga reverencias, aunque profesionalmente sean unos analfabetos.


No queremos hurgar en la reciente historia marítima de este país para evitar la zozobra de una opinión pública harta de la bazofia de piratas y oportunistas del “poder con chorreras”. Se necesita una gran dosis de cinismo para que quienes contribuyeron desde altas instancias a que humildes empresas de remolcadores se convirtieran en grandes navieras y “negociantes” del salvamento de vidas y bienes, pretendan darnos lecciones de rescates, de organización, de eficacia y de decencia. Están secos de ideas, de proyectos. Siempre han ido al remolque y a la sombra de personajes poderosos e influyentes. Hay partidas de bautismo que demuestran hasta qué punto quienes extienden sus tentáculos sobre el mundo marítimo se apadrinan entre ellos.

 
Nunca meteremos a todos en el mismos saco, ni caeremos en descalificaciones globales injustas; pero denunciaremos, mientras nos queden fuerzas, a ese otro tipo rufianes de la política, auténticos parásitos de la Marina civil. Ellos deben saber que, por mucho dinero que hayan hecho, no nos dan miedo, nos dan asco y vergüenza ajena.
El Libro Blanco es simple y llanamente una chapuza integral. Una exhibición de torpeza e impotencia. Una forma de hacer el ridículo para no ser menos.

 
Lo que se plantea en unas páginas, se contradice en las siguientes. Las conclusiones pertenecen a otra esfera. Más que libro Blanco, es un despropósito que encenderá más de una señal de alerta.