Despropósito supranacional. IMO-OMI

 

Qué tiene de extraño la incalificable situación que se está viviendo en la mayor parte de los mares del planeta. El panorama marítimo está dominado por los dignos y poderosos corruptores del shipping. Su política es ejecutada por los títeres y corruptos que son potenciados por el propio sistema-Un futuro que creen  estará garantizado por sus cachorros genéticos.

La OMI es como un zoco del shipping

Pero, qué es la OMI más que un gran zoco marítimo, creado a imagen y semejanza de la flácida ONU; un zoco financiado mayoritariamente por las banderas de conveniencia, cuya principal liturgia la redactan salvo honrosas excepciones una pléyade de diplomáticos de contrastada carrera, una tecnoburocracia de bufete, folleto y membrete, y un militarismo náutico parasitario, que solo con ver un barco se marea.

Cuántos de los tecnoburócratas a la OMI estarían en condiciones de superar un examen serio y riguroso sobre las normas que rigen el mundo marítimo, si el temario se formase con la literatura que ellos mismos han redactado en el transcurso de los últimos 20 años. Sería su mejor reto. Si el examen fuese práctico, a bordo de un barco de la flota civil y en plena operación, el resultado sería probablemente un esperpento; una experiencia a tener muy en cuenta.

Protocolos, Convenios y resoluciones para rellenar anaqueles

Los resultados ahí están, y son lamentables: Accidentes y más accidentes. Contaminación universal. Armadores delincuentes, que gozan de una impunidad perenne. Mares plastificados. Inspectores corruptos y en muchos casos incompetentes. Jueces que juzgan, salvo en determinados países, asuntos que ignoran profundamente; militares que son competentes en todo, en todo lo que genera lo de siempre. La Capitanofobia ha arraigado con fuerza y es recurrente. El STCW, tiene mucha fachada,pero podría ser la mejor obra de un poeta con alzheimer, quizás resultase muy útil para las caravanas del desierto. Los negreros suministradores de mano de obra barata, siguen haciendo negocio con esclavos fabricados con receta. La bandera de Panamá es el mejor referente.

Cinismo e impunidad

Ha triunfado el cinismo institucional y la indecencia, pero todo se arregla con una buena campaña de imagen y un mejor folleto. Y en casos tan flagrantes como los del “Prestige”, “Costa Concordia”, “Sewol” etc. los oficiantes de la seguridad marítima se ponen de perfil, y que Dios bendiga su eficiente modelo.

Avances tecnológicos con truculencia

Máquinas desasistidas, en las que el más desasistido es el ingeniero jefe de máquinas. Tecnología de vanguardia que naufraga ante las pateras. Piratas que secuestran barcos con un tirachinas y dos cohetes de feria.

La desprofesionalización es galopante. Los simuladores facturan y aproximan, pero no forman al futuro marino como se debe.  Los buques sin tripulación se anuncian como hace 40 años, pero no se sabe cómo abordar los problemas pendientes: responsabilidades, asistencias, controladores remotos etc.

Gente esclavizada por los de siempre y como siempre

La esclavitud de los mares tendría que ampliar su temario para contemplar la nueva ola de abusos sobre aquellos que navegan. Y mientras, la ILO, la OMI y sus orquestas nacionales, siguen haciendo tabla sobre la cresta.