Investigación de accidentes marítimos y factor humano

 

 

 

INVESTIGACION DE ACCIDENTES MARITIMOS Y FACTOR HUMANO

Los accidentes marítimos tienen su origen en causas diversas, entre ellas falta de o mal mantenimiento del buque, vicios latentes, inspecciones realizadas sin las garantías o profesionalidad suficiente, tripulaciones no suficientemente formadas y consecuentemente errores en la navegación, la maniobra o en la estiba, etc.

A lo largo de las últimas décadas varios organismos internacionales han venido realizando esfuerzos para mejorar la seguridad marítima y, a la postre, reducir el número de accidentes marítimos, de los cuales los más destacables son los siguientes:

-      Organización Marítima Internacional (OMI), agencia de Naciones Unidas, principal organismo regulador a nivel internacional cuyo principal objetivo es mejorar la seguridad marítima y la prevención y lucha contra la contaminación marina;

-      Unión Europea (UE), principal organismo regulador además de OMI, a nivel regional (Estados Miembros de la UE) mediante normativa de seguridad marítima y prevención y lucha contra la contaminación marina;

-      Diversos controles a los buques por el Estado rector del puerto que operan a nivel regional (Memorandum de Viña del Mar, Memorandum de Asia-Pacífico, Memorandum del Mediterráneo, Memorandum del Mar Negro, Memorandum del Golfo Pérsico, Memorandum de Africa Occidental), de los cuales el más relevante por su antigüedad y nivel avanzado de inspecciones y controles operativos es el Memorandum de París, más conocido como MOU de Paris;

-      Sistema vetting de inspecciones utilizadas por las grandes compañías petrolíferas con el fin de contratar petroleros en buenas condiciones de seguridad;

-      Directrices de INTERTANKO para asegurarse la mayor seguridad de buques tanque no petroleros (gaseros y quimiqueros);

-      Asociación de armadores y operadores de buques de carga seca, principalmente graneleros, conocida como INTERCARGO que se marca como objetivo la operatividad de buques de carga seca en las mejores condiciones de seguridad y medioambientales;

-      Organizaciones Reconocidas, responsables de efectuar inspecciones a los buques por delegación de los Gobiernos de los Estados de abanderamiento y emitir en su nombre los certificados estatutarios de seguridad, protección y prevención de la contaminación marina;

-      Sociedades de Clasificación, responsables de emitir los Certificados de Clase a los buques cuyos armadores hayan solicitado la clasificación de los mismos;

-      Otros organismos semi-privados.

Asistentes a foros sobre seguridad marítima y asociaciones de navegación deportiva se preguntan cómo es posible que con todo el despliegue de medios materiales y humanos citados se produzcan accidentes en la mar, en otras palabras “nadie debería escaparse al control”. También preguntan los motivos por los cuales casi todos los informes de accidentes marítimos que se publican atribuyen las causas al factor humano. Es que las tripulaciones no están bien formadas o no disponen de la experiencia requerida?

Antes de poder contestar a esta pregunta es preciso decir que el objeto de la investigación de los accidentes marítimos es poder esclarecer las causas por las que se producen y conocidas las causas, tomar las acciones necesarias para evitar que accidentes similares se produzcan en el futuro.

Aunque en un ámbito diferente pero con objetivos similares actúan las compañías de seguro y re-aseguro marítimas. Es decir, las compañías de seguro se marcan como objetivo establecer las causas de los accidentes marítimos para, de esta forma, identificar los riesgos que produjeron el accidente y comprobar si los buques están o no asegurados contra esos riesgos.

Los creadores de las pólizas tipo utilizadas en el transporte marítimo para dar cobertura a los riesgos a los que los buques están sometidos a lo largo de su vida comercial han sido los ingleses, distinguiendo entre seguro de cascos y seguro de carga. Merece la pena citar aquí que el análisis realizado por las compañías aseguradoras por medio de sus peritos tiene por objeto establecer cual ha sido la así llamada “causa próxima” (causa próxima non remota spectatur), concepto éste que podría llevar a confusión a los lectores puesto que se podría pensar que la causa próxima es la inmediata o la que directamente ha producido el daño. Sin embargo esto no es así y se podrían citar múltiples ejemplos de casos en los que los armadores u operadores de buques han litigado al verse perjudicados en sus reclamaciones por considerar que se encontraban cubiertos por su póliza de seguros. A título de ejemplo, un petrolero descargando en una terminal sufrió un incendio y explosión provocada por un rayo que cayó sobre la tubería de descarga. Estando este buque asegurado contra incendios el armador reclamó averías producidas por el fuego sin embargo el juez dictaminó que la “causa próxima” no fue el fuego sino el rayo, lo que bajo el paraguas de la Insurance Act 1906 inglesa se considera un Act of God (Acto de Dios) y las compañías de seguro no aseguran contra Acts of God.

El ejemplo anterior y otros similares ilustran que a la hora de establecer las causas de un accidente marítimo se debe tener en cuenta la cadena de causalidades y no, simplemente establecer que fue el “factor humano”. El factor humano es un concepto muy amplio, hasta el punto que cualquier acontecimiento con consecuencias negativas puede ser atribuido al factor humano; si un hospital recibe muchas quejas podemos decir de una forma simple que es debido al factor humano, si una organización no funciona podemos atribuirlo al factor humano, si una empresa cierra también lo podemos atribuir al factor humano. Sin embargo, es preciso analizar que es lo que está fallando en la forma de actuar del elemento humano.

Tras este inciso, volviendo a la pregunta que nos trajo hasta aquí, efectivamente observamos en los informes de investigación de accidentes que ciertos accidentes:

-      Colisiones;

-      Incendios;

-      Embarrancadas;

-      Echazones de carga;

-      Etc.

Se atribuyen con cierta ligereza al elemento o factor humano. Un buen investigador de accidentes no debe quedarse en lo simple, que es decir que ha sido un fallo humano sino establecer, utilizando procedimientos similares a los inspectores de compañías de seguro, cual ha sido la causa próxima. Se produjo la colisión, embarrancada, etc, debido a falta de atención como consecuencia de la fatiga debido a demasiadas horas sin descansar?.Se produjo el accidente debido condiciones de vida y trabajo a bordo inaceptables?. Se encuentra la tripulación desmotivada y por qué? Está la tripulación bien formada y con experiencia suficiente?. Es decir existe algún vínculo entre el fallo humano y otras causas no visibles en la inmediatez del accidente? Hay que tener en cuenta, una vez más volviendo al campo del seguro, que ciertos accidentes, más conocidos como avería gruesa, una embarrancada del buque con el fin de salvarlo así como a su carga y tripulación no están penalizados por las compañías de seguros sino todo lo contrario puesto que suponen un ahorro de costes para dichas compañías (Sue and Labor-Gestión y Trabajo).

Pongamos al elemento o factor humano en su sitio y no hagamos de las tripulaciones las culpables de todos los accidentes.

 

Laureano Fernández

Certificado en Marine Insurance por London Chamber of Commerce