"Santa Ana". Una viuda denuncia por falsear papeles del barco

Una viuda del "Santa Ana" denuncia al armador por falsear papeles del barco

Ramona Rodríguez, insatisfecha con la versión oficial del naufragio, cree que la titulación de la tripulación era deficiente y que se tramitó con dolo

Agencias / F. L. J. 20.11.2017 | 04:02

Tres hombres miran la descarga de los restos del "Santa Ana", una vez recuperados, en El Musel. ÁNGEL GONZÁLEZ

 

La viuda de uno de los ocho tripulantes del pesquero "Santa Ana", hundido en marzo de 2014 en aguas del cabo Peñas, denunciará al armador del barco alegando falsedad documental, según anunció ayer su gabinete de abogados. El "Santa Ana" naufragó el 10 de marzo de 2014 y en la tragedia perdieron la vida ocho tripulantes, entre ellos cuatro españoles, tres de ellos gallegos, además de dos portugueses y dos indonesios; tan sólo se salvó el segundo patrón del barco, Manuel Simal Sande, de la localidad coruñesa de Muros, quien relató posteriormente que estaba durmiendo cuando se produjo el accidente.

El pesquero, de bandera portuguesa con 34 metros de eslora y un peso aproximado de unas doscientas toneladas, se hundió tras haber zarpado de madrugada del puerto de Avilés para ir a pescar xarda y desde entonces los familiares de las víctimas han intentado dirimir responsabilidades en los Juzgados locales, donde hay investigaciones judiciales abiertas.

El gabinete de abogados KNM indicó en un comunicado que la viuda de uno de las víctimas mortales, Ramona Rodríguez, prevé presentar hoy, lunes, a las 12.00 horas una denuncia contra el armador de la embarcación, por "falsificación en los documentos de enrole en las titulaciones de la tripulación y en diversas comunicaciones a las capitanías de Pasajes, Ondárroa y Avilés". Los abogados aseguran que "aunque no se pudo demostrar que el accidente no fue fortuito", la documentación aportada "demostrará que la titulación y los permisos de navegación eran falsos".

Demasiadas "sombras"

Rodríguez considera que las investigaciones judiciales abiertas tras el accidente, "no pudieron acreditar quién iba al mando del barco" en el momento del naufragio, cuando encalló contra unas rocas llevando rumbo directo hacia la costa, en "circunstancias muy extrañas y que la investigación policial y judicial, tres años después, no ha podido determinar". Se trata de "una nueva vía penal, consistente en demostrar que la falta de cualificación y de titulación de la tripulación, y de la persona que estaba en el puente de mando en el momento del accidente pudo ser la causa del accidente, lo que trata de acreditar mediante la entrega de partes de enrolamiento falsos y confeccionados dolosamente", según los abogados.

En la colisión, de los nueve tripulantes a bordo ocho del "Santa Ana" murieron cuatro de ellos de nacionalidad española: Indalecio Manuel Mayo Brea, Lucas Mayo Abejón, Manuel Tajes Lestón y Marcos del Agua Chacón, este último, marinero en prácticas y asturiano. La nueva denuncia indica que las listas de tripulantes fueron facilitadas a los organismos competentes por parte del armador "con dolo, a sabiendas de su falsedad y de que la titulación de la tripulación era deficiente".

Documentos "falsos"

El texto argumenta que hubo falsificación en la documentación aportada a las autoridades con "una cadena de mando de hecho en el buque distinta a la comunicada a los organismos públicos, lo que pudo tener una consecuencia directa con el accidente".

El buque fue despachado por última vez el 6 de marzo de 2014 en el puerto vizcaíno de Ondárroa y no volvió realizar ningún despacho, a pesar de volver a zarpar el 10 de marzo de 2014, por lo que "incumplió la normativa española y portuguesa", según la acusación de los abogados.

La tragedia del "Santa Ana" ha sido la mayor vivida en el sector pesquero asturiano en los últimos 53 años. Un posible error en el rumbo mientras parte de la tripulación dormía y con un mar en calma fue la hipótesis que se consideró inicialmente como probable explicación.

La voz de Galicia

E. A.

REDACCIÓN / LA VOZ 20/11/2017 13:17 H

A las 4.30 horas del 10 de marzo del 2014, el pesquero Santa Ana, de bandera portuguesa pero de armador muradano, zarpó del puerto de Avilés para pescar xarda frente a la costa asturiana. No llegó a largar el aparejo. Sobre las 5:18 horas chocó contra las rocas en la isla Erbosa, frente al cabo Peñas, y se fue a pique. De los nueve tripulantes, solo uno consiguió salvarse, Manuel Simal, que en el último despacho del buque previo al accidente -hecho tres días antes en Ondárroa, no la víspera en Avilés- figuraba como segundo patrón del barco, cuando es técnico de pesca. El resto de los marineros, incluido un alumno de prácticas que realizaba su primer día de mar, perecieron ahogados.

El juzgado de instrucción número 7 de Avilés, que se encargó de la investigación del accidente, acabó sobreseyendo el caso dada la imposibilidad de atribuir responsabilidades penales en la investigación realizada. Pero en su auto, el juez deja constancia de hechos «cuando menos resultan sorprendentes por salir fuera de lo común», siembra dudas sobre la cadena real de mando en el barco, y constata «posibles irregularidades» aunque «sin relación directa con el accidente».

Esas irregularidades son las que ahora dan pie a Ramona Rodríguez, la viuda de uno de los marineros, el muradano Manuel Indalecio Mayo, a presentar una demanda contra el armador del pesquero por un delito continuado de falsedad en documento oficial. Lo acusa de comparecer «ante un organismo oficial y entregar documentación certificativa de las personas que se enrolaban, documentos convertidos en oficiales y que no se ajustaban a la realidad» para que el Santa Ana obtuviese el despacho para zarpar. La acusación, de la que se encarga el despacho coruñés KNM Abogados, sostiene que el armador aportó listas de tripulaciones de embarque para despachar el buque «a sabiendas de su falsedad, de que la titulación de los marineros era deficiente» y que, además, no se correspondía con la cadena de mando real en el barco.

En el despacho de Ondárroa, el marido de Rodríguez figura como cocinero, cuando el armador, en declaraciones posteriores, lo presentó como segundo patrón. A pesar de tener titulación suficiente para ejercer esas funciones, no las realizaba porque «su título no estaba homologado en el país de bandera del buque, Portugal».La demanda sostiene que el segundo patrón, de facto, era Manuel Simal, que, sin embargo, carece de titulación para ejercer esas funciones. Sin embargo, según la denuncia, con posterioridad al accidente, el armador declaró que era Indalecio Mayo el segundo patrón, achacando a un error de Ondárroa y al personal de la oficina en Avilés que este figurase en los papeles como cocinero. Sin embargo, «como así se acredita en las nóminas y en la cotización a la Seguridad Social», Mayo cobraba como cocinero, no como segundo patrón. El mismo juez instructor deja constancia de «serias dudas» de que fuera este el segundo patrón y de que Manuel Simal fuera «un mero patrón de pesca»

 

El despacho es el procedimiento administrativo mediante el cual la Capitanía Marítima o el Distrito Marítimo comprueba que todos los buques y embarcaciones civiles (y, por tanto, también las embarcaciones de recreo) cumplen con todos los requisitos exigidos por las normas legales para poder efectuar las navegaciones y tráficos que pretendan realizar, así como que cuentan con las autorizaciones legales exigibles y su tripulación es la adecuada en cuanto a su número y titulación.

 COMENTARIOS DE AEMC

¿Puede encomendársele el servicio de titulaciones a cualquier funcionario?

¿Se puede realizar el despacho de un buque a plazos yen diferido?

¿Qué es lo que ha investigado realmente la CIAM en todo este asunto?

¿Qué directrices se irradian desde Madrid hacia las capitanías sobre el cómo realizar los despachos de buques?

¿Tan difícil es de entender que alguien carente de formación y experiencia náutica puede gestionar correctamente las cuestiones relativas a la navegación?

Insistimos en que es inaplazable el cambio de rumbo.