Puntos irrebatibles de la tesis de Nito Verdera sobre el Colón ibicenco

 

 

 

Nito Verdera

Marino civil y periodista.

 

1.- El nombre Colón no tiene ningún significado en castellano. Por el contrario Colom, en catalán, significa en castellano Palomo, en italiano Colombo, en latín Columbus, en inglés Dove, francés Colomb, en alemán Taube, etc. Todos estos nombres eran adoptados por judíos que en hebreo se llamaban Jonás o Yonah, el nombre del profeta. La traducción del nombre hebreo al idioma del entorno era una práctica extendida en las comunidades judías de la diáspora. Esto quiere decir que los Colom eran judíos y se convirtieron cuando no tuvieran otra alternativa. Hay muchos indicios que conducen a un Cristóbal Colón criptojudío. Se llamaba Juan (nombre bíblico) y lo cambió por Cristóbal (Christo hicieran, el portador de Cristo) para demostrar públicamente su cristianismo y evitar la persecución inquisitorial (tenía motivo, en 1400 un Colón fue quemado en la hoguera en Valencia condenado por la Inquisición). El almirante sólo se pudo entregar -él, su familia y sus bienes- por una concesión a perpetuidad de Fernando el Católico, quien por otra parte no cumplió ninguna de las "capitulaciones de Santa. Fe ", escritas en castellano y que por eso firmó con la traducción fonética de su nombre: Colón.

 

2.- Además del nombre, Nito Verdera puede relacionar el almirante con otros Colom poderosos afincados en Ibiza desde antes del s. XIV: el procurador Francisco Colom, el recaudador de impuestos portuarios Guillem Colom o el síndico Bernat Colom. Los Colom eran gente bien relacionada y con una extensa familia que llegaba a Francia y en Italia, como por ejemplo el famoso talmudista Joseph Colom (Chambéry 1420-Pavía 1480).

 

3.- Tanto Cristóbal (Joan) Colom como su hermano Bartolomé, siguiendo la tradición de los judíos de Ibiza, isla del Reino de Mallorca, estudiaron cartografía (los cartógrafos judíos del Reino de Mallorca tenían fama mundial), idiomas y aprendieron bien jóvenes del arte de la navegación. En Ibiza la gente vivía prácticamente en el mar y por mar se comunicaba de una punta a otra de la isla. Colom podía afirmar, como el cronista real Ramon Muntaner: soy catalán de nación, ciudadano de Mallorca y vecino de Ibiza (Muntaner fue su alcalde).

 

4.- Nito Verdera ha demostrado que el idioma materno de Colón era el catalán en la forma dialectal ibicenca y que usaba el castellano como idioma vehicular, tanto en Castilla como en Portugal. Donde algunos investigadores quieren ver influencia genovesa, hay simples catalanismos, incluso en la sintaxis y en la castellanización de conceptos catalanes. Colón escribió en catalán a su protector y financiero judío valenciano Lluis de Santàngel, el primero que recibió nuevas de la buena salida del viaje del descubrimiento. La puntuación usada en sus escritos es la que se empleaba en los documentos de la Preboste ibicenca y de la Cancillería de Barcelona, como demostró la profesora Estelle Izarry, de la Universidad de Georgetown.

 

5.- Fernando el Católico incumplió las "capitulaciones de Santa Fe" y envió a Bobadilla al Nuevo Mundo para que apresara a Colón y lo trajera de regreso cargado de cadenas. La historiografía oficial lo justifica con una malversación de dinero público, algo poco creíble ya que Colón tenía la potestad de virrey y podía hacer y deshacer a su antojo. Otros dicen que era por ser criptojudío. Nito Verdera explica que el gran secreto de Colón no era ser judío converso que se judaizara. El gran secreto era que Cristóbal Colón, cuando era joven, había combatido en la guerra civil catalana (1462-1472) a favor de Renato de Anjou, tío de Luis XI de Francia, y contra Juan II, padre de Fernando el Católico. Los reyes no perdonan a quien ha puesto en peligro la herencia de la corona. Fernando el Católico quiso castigar a Colom y a través de él a los catalanes. La reina Isabel sacó las castañas del fuego al almirante y manejó el conflicto de manera que los beneficios del descubrimiento, hecho y financiado por Cataluña-Aragón, fueran completamente a Castilla. De ahí las marañas de la historiografía oficial.

 

6.- Sólo un investigador que, además de rata de biblioteca como Nito Verdera, tenga profundos conocimientos de náutica y de las costas marítimas, tanto de las islas Pitiusas como de la tierra descubierta en el Nuevo Mundo, puede relacionar la toponimia colombina de América con la del lugar de origen del almirante. Como piloto de la Marina mercante que surcaba las costas americanas, Nito Verdera disfrutaba de unos conocimientos previos en su investigación que no tiene -que se sepa- ningún otro investigador. Por ello, no sólo ha podido averiguar la toponimia, sino también los profundos conocimientos cartográficos que poseía Colón del océano Atlántico ya en el siglo XV-XVI basándose en sus cálculos, que han sido confirmados científicamente en el siglo XX por la NASA, con todo lo moderno del instrumental que posee. Hacen reír las afirmaciones de que Colón no sabía dónde iba y que tanto el Reyes Católicos como los judíos conversos que financiaron el primer viaje se hubieran fiado de las preocupaciones de un tejedor genovés, convertido marinero por arte de magia.

 

En mi opinión, la contribución de Nito Verdera los estudios colombinos, indicando la posibilidad de que el almirante fuese ibicenco o criado en Ibiza, es una de las más sólidas, precisas y enriquecedoras. Si Nito Verdera tuviera la ayuda financiera necesaria, sin duda que podría crear un equipo de investigadores jóvenes que con una búsqueda constante convirtieran la tesis del Colón ibicenco en una verdad científica irrebatible. Ninguna otra tesis sobre el origen de Colón es tan honrada y bien fundamentada como la ibicenca.

 

Pere Bonnín

28/10/2017