Galeón San José y cómo se manipula a la opinión pública.

Documentos: la puja y millonario negocio con el Galeón San José que Santos mantiene en secreto

Semanas antes de que el Presidente Juan Manuel Santos anunciara el hallazgo del tesoro más importante de la embarcación española sumergido en aguas colombianas, el Ministerio de Cultura, a través del Instituto Colombiano de Antropología e Historia ICANH, de un solo plumazo declaró confidencial todo el proceso relacionado con el navío y sus tesoros.

Un decreto del 10 de junio de 2015 resolvió que: ‘Será de carácter público reservado la documentación que sobre Patrimonio Cultural Sumergido se expida por el ICANH’ En aquel momento el país quedó notificado que todo se haría a la penumbra de la información reservada con el toque de secretismo gubernamental.

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El Expediente @ElExpedienteCol

Dato; Resolución del @El_Icanh declara reservada información sobre patrimonio sumergido ¿Cuál es el secretismo de Santos con El Galeón?

22:07 - 9 ago. 2017

Uno de los aspectos que se ha manejado con estricta reserva, sobre el que el gobierno poco o nada ha dicho, es el pleito vigente hace más de 35 años con la Sea Search Armada (SSA), firma de Estados Unidos dedicada a la caza de tesoros, y que habría encontrado el Galeón en el año 1982.

La SSA dio con unas coordenadas en aguas cercanas a Cartagena y las Islas del Rosario las cuales declaró ante el gobierno de Belisario Betancourt y que fueron ratificadas a través de un fallo de la Corte Suprema julio de 2007 que le otorgó a la SSA el derecho sobre el 50 por ciento de lo que se pueda rescatar del San José, salvo aquello que el Consejo Nacional de Patrimonio declare como Patrimonio Cultural.

 

Mapa con las coordenadas denunciadas por la SSA en 1982 y reconocidas por la Corte Suprema en el año 2007. Santos las niega,

 

Posteriormente, en 1994 se decretó el embargo sobre lo que se rescate de las áreas marítimas denunciadas por la SSA en 1982 con el propósito proteger los derechos de la firma estadounidense.

Sin embargo, el presidente Santos, quien tuvo la suerte de ‘redescubrir’ el Galeón durante su gobierno, no tiene previsto reconocerles los derechos que reclama la SSA y por el contrario, ya anunció una Asociación Público Privada para extraer la embarcación. No mencionó que firmas estaban interesadas en el proceso.

En realidad son muchas las compañías extranjeras interesadas en el multimillonario negocio. Pero al parecer, hay una que lleva ventaja y que, según el abogado en Colombia de la Sea Search Armada SSA, Danilo Devis, ya estaría escogida: La empresa Maritime Archaeology Consulting, una sociedad constituida por inversionistas británicos reunidos específicamente para esta eventual alianza con el gobierno colombiano.

En la mecánica del negocio ellos serían inversionistas y subcontratarían a Wood Hole Corporation (WHOI) la tarea del rescate. Esta firma fue la última en atribuirse derechos y había asumido los costos del redescubrimiento a cambio de obtener el contrato para llevar a cabo el des hundimiento.

El abogado Danilo Devis sostiene también que en Estados Unidos ha tomado fuerza el rumor de la cercanía de esta firma con el ex primer ministro británico, Tony Blair, amigo personal del Presidente Santos con un viejo interés en hacer negocios en Colombia.

 

Inventario de las monedas, cofres, obras y objetos de valor que transportaba el Galeón al momento del hundimiento

La SSA quiere una solución rápida. En esa dirección le enviaron estas dos cartas a la ministra de Cultura Mariana Garcés y al Presidente Santos, misivas que al momento de publicar esta nota, no han tenido respuesta. Proponen un tribunal de arbitramento internacional para llegar a un acuerdo y poder levantar el embargo que hoy existe sobre el tesoro del Galeón. La SSA plantea la posibilidad de que las partes acudan a las coordenadas que ellos entregaron en 1982 y tienen la tesis que el gobierno Santos utilizó esa misma información para redescubrir el galeón con su contratista la firma Wood Hole Corporation (WHOI).

Estas son las cartas:

 

Danilo Devis Pereira

ABOGADO

 

Doctora Mariana Garcés Córdoba

Ministra de Cultura

 Bogotá,

 D.G. Barranquilla,

 

Julio 24 de 2017 D

 

Señora Ministra:

 

      Asunto: verificación naufragio

 

En carta de julio 14 solicitamos algunas precisiones sobre el procedimiento para convenir las áreas marítimas en las que se realizaría la verificación del naufragio denunciado en 1982. No obstante, para obviar un inoficioso regateo de poca o ninguna eficacia práctica, y acogiendo lo solicitado por ese Ministerio, presentamos de una vez una nueva y máxima propuesta sobre extensión de la vecindad inmediata de las coordenadas señaladas en dicho denuncio.

En el "Informe Confidencial sobre la Exploración Submarina" presentado ante la Dirección General Marítima (DIMAR) el 18 de marzo de 1982, el descubridor denunció así la ubicación de su hallazgo:

"Los objetivos principales, en grueso e interés se encuentran ligeramente al este del meridiano 76 y están apenas centrados alrededor del Objetivo "A" y sus partes asistentes que están localizadas en la vecindad inmediata de 76"00'20" W 10° 10' 19" N" (he destacado) 

Está establecido entonces, que contarme a quien lo descubrió, su hallazgo no se realizó en las coordenadas precisas incluidas en el denuncio, sino en su vecindad inmediata. Por las limitaciones técnicas de la época, esa imprecisión estaba expresamente autorizada por los entonces vigentes artículos 111 y 112 del decreto. ley 2349 de 1971.

 

Sin dejar de anotar, por lo demás, que lo único en que Gobierno y Sea Search Armada (SSA) han estado de acuerdo, desde hace 35 años, es que en las coordenadas precisas incluidas en el denuncio de 1982 no existe naufragio alguno. Por lo que tal inexistencia, que nadie niega, está fuera de toda controversia.

Por sentencia de 5 de julio de 2007 la Corte Suprema de Justicia resolvió definitivamente el litigio sobre la propiedad del naufragio, y en el numeral segundo de su parte resolutiva declar

SEGUNDO” : Con observancia de la resolución anterior, se MODIFICA el aludido punto segundo del fallo de primera instancia del fallo de primera instancia, en el entendido que la propiedad allí reconocida, por partes iguales, para la Nación y la demandante, está referida única y exclusivamente a los bienes que, de un lado, por sus características y rasgos propios, conforme a las circunstancias y a las' directrices señaladas en esta providencia, sean aún susceptibles de calificarse jurídicamente como tesoros, en los términos del artículo 700 del Código Civil y de la restricción o limitación que a él le impuso el artículo 14 de la Ley 163 de 1959, entre otras disposiciones legales aplicables y, de otro, a que alude la Resolución 0354 de 3 de junio de 1982, expedida por la Dirección General Marítima y Portuaria, es decir, a los que se encuentren en 'las coordenadas referidas en el 'Reporte Confidencial sobre Exploración Submarina efectuada por la Compañía GLOCCA MORRA en el Mar Caribe, Colombia Febrero 26 de 1982 'Página 13 No. 49195 Berlitz Translation Service', sin incluir, por lo tanto, espacios, zonas o áreas diversas" (pág. 234) (he destacado)

La ley 1675 de 2013 trasladó la competencia. sobre estos asuntos al Ministerio de Cultura, quien después de otros planteamientos ya abandonados por insostenibles, presentó una tesis más, original e inédita, según la cual en ese numeral tercero la Corte Suprema de Justicia habría cambiado por otro, de oficio, el lugar de ubicación del naufragio señalado por quien lo descubrió, eliminando como tal la vecindad inmediata de las coordenadas incluidas en su denuncio, para imponer como lugar del descubrimiento esas coordenadas precisas, en las cuales, como todos lo sabemos, no hay naufragio alguno. 

 

A lo que se suma que en la parte motiva de la sentencia no se hace mención de ninguna clase, a este oficioso cambio del lugar de ubicación del naufragio señalado por su descubridor

 

Desde luego, el Ministerio de Cultura está en su derecho de interpretar a su conveniencia la sentencia de la Corte Suprema, y concretamente su parte resolutiva. Así como SSA. está en su derecho de considerar tal interpretación un desafío a la lógica, a la ley; y al sentido común, e interpretarla en forma distinta, en armonía con su parte motiva.

 

Lo increíble es que sobre semejante interpretación, y como si además fuese vinculante, se adelanta la contratación del rescate con un tercero.

Al igual de lo que ocurre con los conflictos que no se componen directamente, la controversia surgida de estas diversas interpretaciones debe ser resuelta por el juez en la oportunidad procesal que corresponde. Esta solución judicial-o institucional, si se prefiere--, se hizo más necesaria a partir del 5 de diciembre de 2015, cuando se anunció un nuevo descubrimiento del galeón San José, en un área que se dijo distinta de [a denunciada en 1982.

Pero a través de la verificación que se proyecta, SSA probará que el nuevo descubrimiento se realizó en la vecindad inmediata de las coordenadas señaladas en el denuncio de 1982. Y se trata, por tanto, del mismo naufragio 33 años antes descubierto.En desarrollo de los diálogos sobre la verificación del naufragio, el pasado 15 de . febrero ante funcionarios del Ministerio de Cultura y en presencia del Director General de la DIMAR, SSA expuso a satisfacción las técnicas que se aplicarían en dicha tarea. Pero no hubo consenso sobre las áreas marítimas de verificación, al haber sido rechazada su propuesta de 100 millas náuticas cuadradas a partir de las coordenadas incluidas en e[ denuncio de 1982. y se le rechazó, no obstante tratarse de exactamente la misma área que como extensión de la vecindad inmediata de esas coordenadas, le ofreció el Gobierno a contratistas suecos, con quienes en 1988 se proyectaba contratar el rescate del Galeón San José.' Pero SSA no tuvo la misma suerte, y para su caso se rechazaron las mismas 100 millas náuticas, sin importar que fue quien suministró las coordenadas después de asumir los riesgos de todo orden propios de la búsqueda de un naufragio.

 

A lo que se agrega que en comunicaciones de junio 16 y julio 11 el Ministerio de Cultura le solicitó presentar una nueva propuesta que contrario a la anterior, "debe ser racional y plenamente coherente con la operación técnica puesta a consideración del Gobierno en reunión delpasado 15 defebrero en las instalaciones de la DlMAR".

 

No obstante los antecedentes anotados, con el propósito de colaborar en extremo con una verificación conjunta del naufragio, que de una vez termine este litigio eterno, SSA acoge la solicitud del Ministerio de Cultura y retira las 100 millas náuticas cuadradas propuestas como extensión de la vecindad inmediata.

En su lugar reduce tal extensión a las áreas delimitadas en color naranja en el gráfico que se adjunta. El área en negro corresponde a las 100 millas náuticas cuadradas ofrecidas por el Gobierno a los contratistas suecos, que a SSA le fueron rechazadas.

Aunque muy inferior a la anterior, la nueva área propuesta -que es físicamente imposible no calificar de vecindad inmediata--, todavía incluye el descubrimiento de 2015, habida cuenta que este nuevo descubrimiento se produjo gracias a las coordenadas señaladas en el denuncio de 1982 como referencia para localizar el naufragio en su vecindad inmediata. 

 Habría sido simplemente imposible el descubrimiento de 2015 si el contratista no hubiera tomado esas coordenadas como punto de partida, para tropezarse con el galeón en su vecindad inmediata. y así se probará en la verificación del área.

 1.-  el ofrecimiento de estas 100 millas náuticas cuadradas se incluyó en el "Memorando de entendimiento sobre acuerdos entre negociadores de Colombia y Suecia, anteriores a la fecha de adjudicación del contrato" para el rescate del galeón San José, suscrito el 18 de julio de 1988

Sin dejar de anotar que SSA entregó las coordenadas con garantía en una confidencialidad que nunca se cumplió. 

 Es de esperar 'que se pretenda una extensión todavía más reducida de la ofrecida, para que el descubrimiento de 2015 quede por fuera de las áreas denunciadas en 1982. Lo que naturalmente no podría aceptarse, tratándose de un mismo naufragio. Aunque también puede ocurrir que no se asuman riesgos, y sin más dilaciones se cancele la verificación en ciernes, y se prefiera enfrentar a los jueces con la esperanza, esta vez, de una mejor suerte. 

De cualquier manera, SSA propone también, como última posibilidad de solución pacífica, que las partes acudan a un arbitraje técnico internacional, de carácter obligatorio, que conforme a las circunstancias de la época determine la extensión de la vecindad inmediata que en 1982 se denunció como lugar de ubicación del naufragio. Y en el área que resulte de ese arbitraje se realizaría la verificación.

 Se trata, sin duda, de un procedimiento imparcial, técnico, e inobjetable, si se quiere una solución pacífica, y se tiene fe en lo que se dice.

En fin, de conformidad a lo solicitado por ese Ministerio, queda a su consideración la nueva propuesta sobre el área marítima en que se realizaría una verificación cuyo objeto será comprobar, con absoluta certeza, si en 1982 se descubrió o nó el galeón - San José. Y por consiguiente, si lo descubierto en 2015 es o nó el mismo naufragio.

 

Firma

 Danilo Devis Pereira

 Apoderado general Sea Search Armada

 

 Con copia al Presidente.

 

Piden arbitraje internacional obligatorio para galeón San José

Nacional

10 Ago 2017 - 10:50 AM

redacción Nacional

La firma estadounidense Sea Search Armada dice que el gobierno evade solicitud de verificación in situ y que demandará Asociación Público Privada para el rescate.

 

El mapa de la propuesta de verificación reducida que ahora propone la firma norteamericana Sea Search Armada en la zona donde fue encontrado el galeón San José. / Archivo particular

En cartas enviadas al presidente Juan Manuel Santos y a la ministra de Cultura, fechadas el pasado 8 de agosto y el 24 de julio, la multinacional norteamericana Sea Search Armada -que defiende derechos sobre parte de la carga del galeón San José- pide al gobierno aceptar un arbitraje internacional para dirimir el litigio que sobre el galeón colonial sostiene con el Estado colombiano desde hace 35 años.

Ante la imposibilidad de llegar a un acuerdo de verificación directa en inmediaciones de las Islas del Rosario, apenas a 12 millas náuticas de Cartagena, SSA propone como último recurso “que las partes acudan a un arbitraje técnico internacional, de carácter obligatorio, que conforme a las circunstancias de la época determine la extensión de la vecindad inmediata que en 1982 se denunció como lugar de ubicación del naufragio”. Se refiere a que desde ese año ellos denunciaron la posible localización del San José en el mar Caribe colombiano en unas coordenadas que fueron reconocidas por la Armada Nacional y validadas por un fallo de la Corte Suprema de Justicia de 2007, en el que le otorgó a esa firma busca tesoros derechos sobre la mitad de lo que el Consejo Nacional de Patrimonio considere tesoro (objetos repetidos comercializables) más allá del respeto del patrimonio cultural sumergido que es propiedad única de los colombianos.

Se lee en las cartas: “en el área que resulte de ese arbitraje se realizaría la verificación. Se trata, sin duda, de un procedimiento imparcial, técnico, e inobjetable, si se quiere una solución pacífica, y se tiene fe en lo que se dice”. Desde febrero 15 de 2017, cuando se reunieron en Bogotá representantes de SSA, la Dirección marítima de la Armada (Dimar) y el Ministerio de Cultura, se ha intentado sin éxito llegar a un acuerdo para que delegados de SSA vayan al lugar donde, según el gobierno de Juan Manuel Santos, se encontró el naufragio a fines de noviembre de 2015.

“El objeto de esa verificación es determinar con absoluta certeza si en 1982 se descubrió o nó el galeón San José. Si su resultado es negativo terminará en la práctica en favor de la Nación, el proceso iniciado el13 de enero de 1989 que aún cursa para algunas actuaciones posteriores a la sentencia. Pero si el resultado es positivo se deberá cumplir, sin más dilaciones, la sentencia de la Corte Suprema de Justicia que hace 10 años resolvió definitivamente el litigio sobre la propiedad del naufragio”. Danilo Devis, abogado apoderado general de SSA en Colombia y quien firma las cartas, asegura: “SSA probará que el nuevo descubrimiento se realizó en la vecindad inmediata de las coordenadas señaladas en el denuncio de 1982. Y se trata, por tanto, del mismo naufragio 33 años antes descubierto”. Y añadió: “el descubrimiento de 2015 fue una farsa. No era necesario ese derroche de tecnología que supuestamente se utilizó, dado que Whoi se limitó a redescubrir lo ya descubierto a partir de las coordenadas entregadas por SSA”.

El pasado 15 de julio el Ministerio de Cultura envió un mensaje a El Espectador en el que explicó: “el Gobierno ha estado dispuesto a realizar la verificación conjunta con SSA a las coordenadas denunciadas en 1982, para que esta firma constate que allí no hay ningún naufragio, sin que ello haya sido posible, exclusivamente por la pretensión de SSA de extender dicha verificación a un área de una gran extensión”.

No ha habido consenso sobre las áreas marítimas de verificación al haber sido rechazada una propuesta inicial de 100 millas náuticas cuadradas a partir de las coordenadas incluidas en el denuncio de 1982, que SSA alega que el gobierno usó para dar con el San José violando “garantía en una confidencialidad que nunca se cumplió”. En todo caso, el 24 de julio pasado esa firma aceptó disminuir el área en cuestión “con el propósito de colaborar en extremo con una verificación conjunta del naufragio” y le mandó al gobierno un mapa en el que “reduce tal extensión a las áreas delimitadas en color naranja en el gráfico que se adjunta -que es físicamente imposible no calificar de vecindad inmediata-, todavía incluye el descubrimiento de 2015, habida cuenta que este nuevo descubrimiento se produjo gracias a las coordenadas señaladas en el denuncio de 1982 como referencia para localizar el naufragio en su vecindad inmediata”. No valió la mediación de funcionarios de la embajada de Estados Unidos en Bogotá. Ni el presidente ni la ministra han respondido a estas últimas solicitudes, pero una fuente allegada al caso da por hecho que el gobierno no aceptará el arbitraje.

El pleito se intensifica mientras el gobierno mantiene abierta una convocatoria, cuyos aspirantes tienen carácter secreto, para constituir una Alianza Público Privada, mediante la que espera garantizar que una firma calificada rescate el galeón, su tesoro y sus restos y los lleve a la superficie para la creación de un laboratorio de conservación y un museo en Cartagena.

El Espectador reveló que la entidad que localizó el naufragio en 2015 fue el Woods Hole Oceanographic Institution (Whoi), institución estadounidense que, según SSA, “asumió los costos del redescubrimiento de 2015 con el compromiso del contrato para el rescate. Pero no se le informó del embargo que se decretó desde 1994 sobre lo que se rescate de las áreas marítimas denunciadas en 1982”.

Aparte del Whoi, que se encargaría de la parte logística, hay inversionistas internacionales que pondrían el dinero necesario. SSA dice tener una información, no confirmada y que ha circulado en redes sociales, según la cual algunos serían patrocinados por el exprimer ministro de Gran Bretaña,Tony Blair, cercano al presidente Santos. Una fuente oficial dijo que el gobierno sólo se volverá a pronunciar cuando se anuncie contratista elegido para la APP. El Ministerio de Cultura, en comunicación a este diario, había dicho el mes pasado: “el no revelar la identidad del originador no puede atribuirse a una falta de transparencia como se asevera erróneamente, sino al cumplimiento de un deber legal, al cual el Gobierno no puede sustraerse”.

Expertos en arqueología submarina calculan que la firma que sea elegida deberá invertir al menos 20 millones de dólares en el rescate, asumiendo el riesgo de que su posible remuneración del 50% sobre lo que se determine como tesoro se enrede por cuenta del litigio entre el gobierno y SSA, que espera el embargo judicial de cualquier objeto que se suba a superficie y demandará la nulidad del contrato de la APP. Por ahora, lo cierto es que los beneficios que le pueda traer el galeón San José a los colombianos parecen tan lejanos como el 8 de junio de 1708, cuando la codicia de los ingleses por robarse su carga pudo más que la de los españoles por llevársela a los reyes de España.