DON PEDRO: EL JUICIO DE TODO UN SÍMBOLO DE LA TECNOBURACIA NAVAL HISPÁNICA

Agosto 2017, corregido 16-08-2017

 

El próximo mes de octubre de este año 2017, está previsto que se celebre en Ibiza el juicio por el hundimiento del buque Don Pedro perteneciente al grupo naviero que encabezaba el ingeniero naval Andrés Seguí. El Don Pedro se hundió en aguas de Ibiza en la madrugada del 11 de julio del año 2007, a consecuencia de un cúmulo de circunstancias que van desde, una reforma “a lo colega” en el año 1998, con incremento de su eslora en 25 m, pasando por una drástica reducción de tripulación, hasta unas condiciones abusivas de vida y trabajo a bordo. Todo ello, naturalmente, con el silencio y con la complicidad de las administraciones públicas competentes en la materia.

El informe oficial sobre el hundimiento del Don Pedro pretende atribuir este al desgarro sufrido por el Don Pedro en su casco tras haber impactado lateralmente con el bajo denominado Dado menor. Sin embargo, después de ese lamentable evento, se pudo haber evitado el hundimiento del barco. La Capitanía Marítima de Ibiza, tuvo en sus manos haber conducido el barco a puerto o haberlo varado en un arenal próximo, pero esas decisiones requerían un grado de conocimientos y experiencias náuticas que no estaban al alcance de un capitán marítimo, ingeniero naval, carente de semejantes conocimientos y habilidades.

En cualquier caso, se debe reseñar que el desgarro del casco del D. Pedro viene precedido de anómalas circunstancias en el gobierno del barco, imputables en parte a la fatiga producida por la falta de descanso y al desconocimiento del barco, puesto que tanto el capitán como el 1er oficial, el 2º oficial y la becaria de guardia, tan solo llevaban 3 días a bordo.  Datos que resultan determinantes, pero que se omiten en el informe de la Comisión de Investigación de Accidentes Marítimos..

Papeles y más papeles.

El juez instructor del caso, que acaba de jubilarse, declaraba en una entrevista publicada el pasado mes de julio por un periódico local lo siguiente;

¿Cómo quedó el caso del "Don Pedro"? [El barco se hundió en el año 2007].
- Uno de tantos asuntos en los que ha habido papel y papel y más papel. No sé cuántos tomos, recursos, problemas procesales de todo tipo... Recuerdo que el fiscal se abstuvo de acusar. Pero bueno, hay bastantes partes acusadoras. No sé en qué quedará porque el asunto no está terminado todavía. Está en trámite de calificación por las partes. Dar traslado de un sinfín de folios lleva su tiempo. Amén de los recursos que ha habido.

La burocracia decide

En el ámbito de la Marina Civil, como en tantos otros, poco importa lo que haya ocurrido realmente, lo que cuenta es lo que figura en los papeles o en otro tipo de soportes admitidos por los burócratas competentes. La mayor parte de ellos carecen de los conocimientos básicos para interpretar y evaluar cabalmente las circunstancias que concurren en un accidente marítimo, pero no por ello dejaran de emitir informes, e incluso se permiten ir más lejos. Y como el tiempo de los milagros ya no está vigente, los resultados vuelven a repetirse machaconamente: "Urquiola" "Mar Egeo" "Castillo de Salas", "Prestige", "Oleg" etc. No engañan, se engañan, pero el sistema los ampara y los protege.

Un informe indignante

El informe elaborado por la Comisión Permanente de Investigación de Siniestros Marítimos sobre el hundimiento del buque “DON PEDRO”,-  que es accesible en internet,  entrando en el buscador con: Don Pedro. Ministerio de Fomento-, después de haber sido examinado por un grupo de capitanes con largos años de experiencia profesional, no dudamos en calificarlo de:

informe parcial, incompleto, carente de un mínimo rigor náutico, que parece ir más dirigido a modular y condicionar la verdad que a conocerla con todas sus consecuencias.

Se omiten datos esenciales para la investigación, como lo son los relativos a las importantes reformas realizadas en sus estructuras del buque, los relativos al estado actual del barco, a la carga ilegal que transportaba el D.Pedro, al despacho irregular del barco, al régimen de trabajo, a las consecuencias de reducir drásticamente las tripulaciones. Se omiten datos relativos a la dotación del barco, como lo son los relativos a la titulación, historial de navegación, experiencia en ese tipo de barcos. Etc. Entre otros se omiten datos tales como que el capitán, el primer oficial, el 2º Oficial y la alumna de Puente, habían embarcado en el Don Pedro, en Barcelona, tan solo 4 días antes del accidente.

Se omiten los datos relativos a la persona designada como responsable de la seguridad (Código ISM)

Se excluyen de la investigación a la Capitanía Marítima y a la Naviera, cuyas responsabilidades en todo este asunto son evidentes.

El lenguaje utilizado es impropio de expertos en navegación. Se hacen interpretaciones erróneas y se genera confusión con el tipo horas utilizadas, derrotas, etc..

Se ocultan los calados de salida, y se pone el énfasis en cuestiones intrascendentes como la falta de planificación del viaje de Ibiza a Valencias o que el capitán avisó al practico y no al CCS de Palma, mientras que otros factores esenciales quedan marginados de la investigación.

Expertos que no lo son.

Resulta indignante que se sigan admitiendo como dictámenes periciales sobre navegación los elaborados por ingenieros navales y otros titulados carentes de formación y experiencia náutica.

La Justicia Española debe de rechazar los informes periciales sobre asuntos náuticos firmados por intrusos en la materia.

¿Cómo puede actuar como experto en navegación alguien que jamás ha estado al mando de un barco?

¿Cómo tienen los ingenieros navales la osadía y la desfachatez de actuar como peritos en navegación? 

Rechazo al informe

A la vista de cuanto antecede AEMC hace público su rechazo al informe de la Comisión Permanente de Investigación de Accidentes Marítimos, pidiendo encarecidamente a las autoridades encargadas de solventar este asunto que no tomen en cuenta este informe por los errores, falsedades, tergiversaciones, omisiones y falta de rigor que se aprecia en el mismo.

Asímismo se pide al juzgado y a la fiscalía que no admitan como dictámenes periciales relativos a la navegación del Don Pedro aquellos que no vayan avalados por la firma de capitanes de la Marina Mercante con acreditada experiencia en el mando de buques dedicados a la navegación internacional.

El "Don Pedro" debe ser reflotado y examinado por técnicos cualificados e independientes, para conocer con precisión si las reformas realizadas en el buque, se ajustaban a lo exigido por la ley en aquel momento y hasta qué punto el hundimiento fue debido a las deficiente compartimentación del barco, así como a la decisión de alejar el barco de tierra o del puerto, lo que dió lugar a que se hundiese.