Marino civil y almirante

 El Almirante tinerfeño don José González Cabrera Bueno

 Por Pedro Ontoria Oquillas (Publicado en El Día / La Prensa el 24 de abril de 2016).

 

Pro captu lectoris habent sua fata libelli. Según la capacidad del lector, los libros tienen su destino.

(Terentianus Maurus, De Syllabis).

          Tal vez sea ignoto o desconocido para los tinerfeños el personaje José González Cabrera Bueno almirante y piloto mayor en la carrera de Filipinas donde se distinguió notablemente por sus hechos contra los filibusteros en los peligrosos mares de Oceanía. Pero merece que demos a conocer, aunque sea de manera somera, una sucinta síntesis biográfica con los escasos datos desperdigados en diversos autores que tratan de la ciencia náutica.

 

          Nació en Tenerife, probablemente en La Laguna, por los años de 1670 (Nota 1) y fue alcalde real de Santa Cruz en 1711 y 1713 (2).  Estaba casado con doña Juana Bauptista Cabrera de quienes nació el 24 de mayo de 1713 una hija  a la que pusieron el nombre de Juana (3).

 

          Hizo muchos viajes por las Indias Orientales, y se le consideraba como uno de los mejores conocedores de los mares del Sur. Fue enviado por la Corte de Madrid en 1701 (4) a las islas Filipinas en calidad de almirante y allí sostuvo luchas sangrientas contra los malayos y los chinos. Con sus largos servicios y acritud, adquirió una gran práctica de los mares y conocimiento sólido de la náutica. Corrió muchos años las costas del Sur de ambas Américas, y estuvo muchas veces en Acapulco y algunas en México (5).

 

          En la carrera de Filipinas se distinguió notablemente por sus hechos contra los filibusteros en los peligrosos mares de Oceanía y en su obra Navegación especulativa y práctica menciona en la página 275 las arcanas Islas de Sebastián López (6). En  el capítulo dedicado a la derrota entre el cabo Mendocino y Acapulco se menciona el “buen abrigo” de  San Francisco: “[…] à 38 grados y medio donde haze la tierra, una Punta mediana dividida de la Costa, que parece desde lejos Isla, y se llama Punta de los Reyès, la qual haze un Morro taxado, y de la parte del Norte de ella, haze buen abrigo para todos vientos, y está en altura de 38 grados y medio, que llaman de S. Francisco, para viento Sur, y Sueste, se à de Surgir en el remate de la Playa que haze un rincón de la parte Sudueste, y de la parte del Nordeste, están tres Barrancas blancas muy cerca de la mar, y enfrente de la de en medio, entra un Estero de la mar que tiene buena entrada, sin rebentazón álguna; entrado en ella, hallarán Indios amigos, y con facilidad se hará agua dulce, al Sursudueste de este Puerto están seis, o siete Farallones blancos pequeños, unos más que otros, […] aquí fue donde se perdió el Navío S. Agustín año de 1595, viniendo haziendo el descubrimiento, y la causa de perderse, mas fue de quien gobernaba que fuerza de tiempo” (7).

 

          José González Cabrera en su Navegación especulativa y práctica, da las coordenadas precisas de las islas aún sin  identificar de Ulloa (22º 23’ N), la Desgraciada  (19º 45’ N), la Mira (que parece substituir a la Vezina o Vecina que aparecía hasta ahora en las cartas en esta posición y que tras la traducción inglesa de la carta capturada por Ansón al Nuestra Señora de Covadonga en 1743 será Mesa) (19º 23’ N) y los Monjes (19º 33’ N); las 3 últimas en la latitud de la mayor de las Hawai (18º 55’ N - 20º 16’) (8).

 

          En varios de los Diarios de los participantes en la Santa Expedición (9) hay referencias al manual de náutica Navegación especulativa y práctica que usaron los expedicionarios para comprobar el derrotero según se seguía la costa y poder encontrar las bahías de San Diego y Monterrey. Usando el manual de Cabrera Bueno fray Junípero Serra identificó la bahía de San Quintín el 28 de mayo de 1769 y la bahía de San Diego el 1 de julio (10).

 

          Millares Carlo registra la obra de González Cabrera de la siguiente manera: Navegación especulativa y practica con la explicación de algunos instrumentos, que están en uso en los navegantes compuesta por el almirante D. Ioseph Gonzalez Cabrera Bueno. En Manila, en el convento de Nuestra Señora de los Angeles de la orden de Ntro. Seraphico Padre San Francisco, 1734. 

 

          Fol. 11 hs. + 392 pp. + 12 láminas plegables.

 Port. orlada .- V. en bl.- Dedicatoria: Manila, 3 de junio de 1733.- Censura del M. R. P. Pedro Murillo Velarde de la Compañía de Jesús, cathedrático de Prima de Sagrados Cánones en la Real Universidad del Collegio de san Ignacio de la Ciudad de Manila &c. : Manila, agosto 9 de 1733.- Aprobación del señor maestre escuela, y doctor don Ignacio Mariano García, Examinador Sinodal de este arzobispado y rector del Real Collegio Seminario de San Phelipe de la Ciudad de Manila: 23 de agosto de 1733.- Licencia del Superior gobierno: 17 de junio de 1733.- Licencia del ordinario: 25 de agosto de 1733.- Prólogo al lector.- Introducción.- Viñeta que representa un navío , con la leyenda: “Por golfos mas procelosos / con valor, arresto, y zelo,  / haze gala de Neptuno, / esta nave con su vuelo”.- Elogio del general don Geronymo Montero, piloto mayor de la carrera de Philipinas (11).- Otro del capitán don Francisco Carrasco de Villa Señor, vezino de  esta Ciudad de Manila.- Texto.- Erratas.- índice.

          Del Prólogo al lector: “…Solamente quiero dar a entender dos cosas: una, que desde el año 1701 hasta el presente an sido los navíos los generales de mi estudio, y como marinero tan añero, entiendo más de términos marítimos, que de cultas rethóricas, más de instrumentos de la navegación, que de hortographias en el escribir; por lo cual el estilo no será gustoso, nada tiene de culto, es bronco, como yo…” (12).

 

Fotos tomadas del ejemplar de John Carter Brown Library [Philippines Collection]

 

          Existen ejemplares de esta rara obra en SANTA CRUZ DE TENERIFE. Biblioteca Pública Municipal, signatura 92-2/25; MADRID. Museo Naval Biblioteca CF-536 y OÑATE (Guipúzcoa). Santuario de Arantzazu FF 3-2-12. Enc. perg. En el Catálogo Colectivo del Patrimonio Bibliográfico Español aparece con el número de control: CPB000415599-8. Por otra parte, podemos consultar la obra de José González Cabrera Bueno en diversos recursos o enlaces electrónicos como la Biblioteca Digital Hispánica (13) y el Catàleg de la Biblioteca del Museu Marítim de Barcelona (14).

 

Por Golfos mas procelosos,  //  con valor, arresto, y zelo,  //  hace gala de Neptuno,  //  esta Nave con su vuelo.

 

"ELOGIO del General D. Geronymo Montero, Piloto mayor de la carrera de Philipinas; ál Almirante D. Joseph González Bueno, Piloto mayor de dicha Carrera, y Autor de este Libro.

                    Con experiencia, y no audacia,  //  oy Bueno, nos das à ver  //  que es mucho vuestro entender//  pues con reposso, y con pausa //  à los Nauticos das causa  //  para poder  engolfarse;  //  y pues que nos satisfaces  //  aclarando tantas Reglas  //   yà no precisan Escuelas  //   à quien tu Libro alcanzase.

                    Al son de una dulce Lira  //   cante pues en tu alabanza  //  la voz mas suave en bonanza,   //  y en ècos acorde diga,  //  que yà cesô la fatiga //  del Arte de Navegar,  //  pues das preceptos al Mar  //  y à sus dudas las deshazes,  //  no siendo menester Classes  //  //  con tu modo de enseñar.  

                    No estes triste, alegre si,  //  que yà expirò tu tareà;  //  y pues fue buena tu idea,  //  y tu discurso subtil,  //  todos sè, que han de decir  //  teneis ingenio divino,  //  por que asseguras destino  //  por el mas  proceloso Mar,  //  y en Assumpto singular  //  à todos àbres camino."

 

          Obra útil para el conocimiento de los mares de China, apreciada y manejada por estudiosos como obra clásica de náutica y navegación, libro que une, a la rareza, el ser el primero que de náutica se ha hecho en Filipinas (16), su título completo es Navegación especulativa, y practica, con la explicación de algunos instrumentos, que están más en vso en los navegantes, con las reglas necesarias para su verdadero vso; tabla de las declinaciones del sol, computadas al meridiano de San Bernardino; el modo de navegar por la geometria; por las tablas de rumbos; por la arithmetica; por la trigonometria; por el quadrante de reduccion; por los senos logarithmos; y comunes; con las estampas, y figuras pertenecientes à lo dicho, y otros tratados curiosos” (17).  

 

 

          Fue manual español por excelencia de la navegación en el Pacífico. Este libro se convirtió en el “único Norte”  -en palabras del ingeniero Miguel Constanzó- cuando las autoridades españolas volvieron a reanudar los viajes de exploración como respuesta a las agresiones de rusos y otras naciones en los territorios norteamericanos (18). El autor del diario de navegación del galeón Santísima Trinidad en el viaje de 1755, hace uso de la obra de González Cabrera, al  anotar el lunes 12 de enero: “Ayer al mediodía se puso el tiempo claro. A la una demarqué la isla Guadalupe al N distancia de 10 leguas. De esta demarcación corrijo mi trabajo y siguiendo las longitudes del Almirante Don José González Cabrera Bueno me hallo delante de mi trabajo de 214 leguas y tomo por punto de partida la latitud de 28º-22’ y longitud de 104º-44’E ). Este punto es de la demarcación de ayer a las seis de la tarde, que demarqué la isla de Guadalupe en el NNO distancia de 12 leguas” (19). Este tratado hace sin duda alguna mucho honor a nuestro español González, de modo que los mismos franceses confiesan que debiera ser traducido a su idioma (20). Rodrigue Lévesque en Historia de Micronesia, Error en el atolón de Ilithi,1727-1746 al tratar del intento de conquista de las islas Carolinas, especialmente Ulithi Atoll, aparece un extracto del Manual náutico del Almirante Cabrera Bueno (21). Cabrera Bueno a las islas de los Coronados las llama de San Martín (22)

 

          Como curiosidad el almirante canario nos da una regla para saber de memoria las Fiestas movibles: “Se pondrá el cuidado en que día y a cuantos del mes cae la Conjunción, o Novilunio de Febrero, y el Martes que más se le acercare, sea antes, o después, es el régimen de esta cuenta, y el Miércoles que se le sigue será el día de Ceniza, y para lo dicho tendrás en la memoria, el verso que se sigue: Febrero en su Conjunción,  //  Primer Martes Carne es ida,  //  A 46. Florida.  //  Otros 40. Ascensión  //  Diez más en la Pascua pon,  //  Trinidad su octava asiste  //  Quatro más el Corpus Christi,  //  y estas las movibles son.”

          El almirante José González Cabrera Bueno fue piloto mayor de la carrera de Filipinas, pero ha pasado a los anales bibliográficos como autor del libro Navegación especulativa y práctica y así los diversos catálogos (Fernández de Navarrete, Medina Zavala, Millares Carlo, Palau Claveras, Palau y Dulcet, Aguilar Piñal y otros) hacen inventario de la obra, pero debido a las características de estos repertorios los datos proporcionados únicamente se limitan a hacer una descripción de la obra, soslayando cualquier mención a alguna noticia de tipo biográfico, que los investigadores tendrán  que aportar. 

 

          La Censura de la obra por el P. Pedro Murillo Velarde merece que resaltemos su Carta Hydrographica y Chorographica de las Yslas Filipinas Dedicada al Rey Nuestro Señor por el Mariscal d. Campo D. Fernando Valdes Tamon Cavallº del Orden de Santiago de Govor. Y Capn. de 1734 que se conserva en la Biblioteca Nacional de España.

 

 

 

“Carta Hydrographica y Chorographica de las Yslas Filipinas Dedicada al Rey Nuestro Señor por el Mariscal d. Campo D. Fernando Valdes Tamon Cavallº del Orden de Santiago de Govor. Y Capn. / Hecha pr. el Pe. Pedro Murillo Velarde dla. Compª d. Ihs. Cathco. d. De Canones sobre los Mapas y Relaciones mejores que han salido, y observaciones del Author ; delineavit Nicolas de la Cruz Bagay Indio [Tagalo en Manl. Año 1734]”(23).

          D. José González Cabrera Bueno tiene un papel fundamental  en relación con la devoción de la reliquia de San Clemente. En la iglesia parroquial de la Purísima de Santa Cruz de Tenerife se conserva una reliquia denominada “canilla de S. Clemente” que, en épocas lejanas, fue objeto de fervorosa devoción del pueblo chicharrero. Llegó a Tenerife en 1703, siendo traída por el patriarca latino de Antioquía, señor Maillard de Tournon, legado “a latere” del Papa Clemente XI y visitador apostólico de las misiones de China, que arribó el 17 de febrero al puerto de Santa Cruz cuando en su navegación al Japón estuvo en el Lugar y puerto de Santa Cruz de Tenerife. Entre la numerosa comitiva que le acompañaba estaba Giovanni Battista Sidotti, que en 1702 recibió del Papa Clemente XI el encargo de reabrir las misiones en Japón. Permanecieron en la Isla tinerfeña dos meses largos, la mayoría del tiempo pasó en cama enfermo el Patriarca de Antioquía.

 

          El 1 de mayo de 1703, subieron al barco Maurepas (navío francés de 50 cañones), dirigido a Pondicherry, donde arribó el 6 de noviembre.  El abate Sidotti entregaría “el día antes de darse a la vela” a don Diego de Salas y Rosa, beneficiado o párroco de Nuestra Señora de la Concepción, un documento y una caja que contenía la reliquia de San Clemente. Era entonces obispo de las Islas Canarias don Bernardo de Vicuña y Zuazo. Don Diego de Salas, en mayo de 1703, solicitó del obispo le autorizase para que la reliquia fuese colocada en la parroquia de la Concepción, ya que ésta parece que fue la voluntad del Patriarca de Antioquía.

 

          Don Bernardo, una vez convencido de la autenticidad de la reliquia, en La Orotava, en 24 de mayo del dicho año, concedió licencia al beneficiado Salas para poner la reliquia “en lugar eminente donde se la pueda dar culto y veneración como a las reliquias de los santos".

 

          El capitán don José González Cabrera, siendo obispo de Canaria don Juan Ruiz Simón, hizo a su costo para la reliquia una urna, que le costó 4.300 reales. Fabricóle un altar, costeando todo lo necesario para que se sacase en procesión en la festividad del Corpus Christi. Y en febrero de 1709 se le comunica al señor González Cabrera, por medio del notario público, don Pedro de Murrieta, el nombramiento de mayordomo de la Cofradía de S. Clemente.

          El culto a la santa reliquia fue en aumento, celebrándose misas y procesiones. El 27 de enero del año 1714, don José González Cabrera rinde cuentas de su mayordomía ante el doctor don Luis Manrique Trujillo de Vergara, canónigo de la catedral de Canaria, visitador general, sede vacante. El cargo de la cuenta fue  172 reales y 49 libras de cera.

 

          En 24 de enero de 1724, el famoso jurisconsulto, natural de La Orotava, don Martín Bucaille Manrique de Lara, ordena que, estando ausente en Indias el mayordomo don José González Cabrera le sustituya su hijo, don Clemente González Bucaille; dispone esto en la santa y general visita que hace a la parroquia de La Concepción en enero de 1724.

          En marzo de 1730, don Sebastián Trujillo Umpiérrez, comisario del santo oficio en la isla de Fuerteventura, visitador general del obispado por el Ilustrísimo Señor don Pedro Manuel Dávila y Cárdenas, nombra mayordomo al doctor don Manuel de Miranda, tonsurado.

 

          En 3 de marzo de 1731, don Domingo Pantaleón Álvarez de Abreu, que será más tarde obispo de Puebla de los Ángeles y arzobispo de Santo Domingo, examinador sinodal, abogado de los Reales Consejos, canónigo de la catedral de Canaria y visitador general, mandó comparecer al mayordomo de San Clemente, tonsurado, don Clemente G. Cabrera, clérigo de menores para que diese cuenta de su administración. El señor G. Cabrera contesta que no tiene cuentas que dar porque no se habían recogido limosnas, y que las fiestas del santo las había costeado de su propio peculio. 

 

          Se advierte que el culto de San Clemente y de la reliquia decayó notablemente cuando cesó en la mayordomía don José González Cabrera, el donante de la primorosa urna en que aún hoy se puede contemplar la santa reliquia. 

 

          En la visita pastoral del Ilustrísimo Señor don Francisco Guillén, el 26 de diciembre de 1744, el beneficiado de imperecedera memoria don Ignacio Logman, expresa a su Ilustrísima que la fiesta se ha hecho por devotos, pues nadie quiere pedir las limosnas. Que don Manuel de Miranda y don Antonio de Miranda, por haberse ausentado de esta isla, no pudieron desempeñar su mayordomía y que no era necesario nombrar mayordomos porque la fiesta la hacían los devotos.

 

          En un documento de la época -1745- se describe así el altar de San Clemente: “Tiene su retablo pequeño, muy bien hecho y dorado, y en que está colocada la reliquia y parte integral del Señor San Clemente, mártir, en una redoma de vidrio que está dentro de unas andas de madera muy pulidas y doradas. Tiene una vidriera de cristales todo el nicho, que lo cubre un velo de damasco carmesí. Debajo del citado nicho está una lámina de Nuestra Señora de la Humildad, con su marco de plata, la que tenían en su oratorio dichos vicario y beneficiado que pocos años ha le dedicaron a este altar en que tiene el pueblo una frecuente devoción como es notoria. Tiene su velo de damasco y perennemente encendida su lámpara de plata, cuyo costo, el dorado de dicho retablo y arreos de su altar es hecho por don Pedro Real; los lados de dicho retablo está la puerta principal de esta iglesia. A sus lados están dos cuadros grandes con guarniciones pintadas. Es uno el Señor San Clemente y otro de representación de la urna que hicieron los ángeles cuando el santo fue arrojado al mar” (24).  

 

 

NOTAS

1.- VIERA Y CLAVIJO, José: Noticias de la Historia General de las Islas Canarias. 2 vols., Goya Ediciones, Santa Cruz de Tenerife 1982. Vide  II, 289 nota3. 

2.- CIORANESCU, Alejandro: Historia de Santa Cruz de Tenerife. Tomo II, Santa Cruz de Tenerife 1998 pág. 560.--VIERA Y CLAVIJO, José de: Vos estis Sol. Epistolografía íntima (1770-1783). Edición crítica de Rafael Padrón Fernández. Consejo Superior de Investigaciones Científicas, Madrid, 2008 pág. 123.: [Don Fernando de la Guerra dejó unas Notas sobre los papeles y noticias que iba enviando a Viera] “Tengo escrito para D. José Viera con fecha 23 de octubre de 1774. Le envío los papeles siguientes: … Noticia del licenciado Francisco Guillén, escritor, según consta del testamento de su mujer Dña. Marina del Castillo, y Noticia de D. Francisco del Castillo y sus servicios en Filipinas. Fue copia de su título de Almirante. Título del Libro del almirante [de] D. José González Cabrera, impreso año de 1730 en Manila”.  

3.- ARCHIVO IGLESIA DE LA  CONCEPCIÓN. Santa Cruz de Tenerife. Libro IV de bautismos [Desde 1709 hasta 1724]: “En el Lugar y Puerto de Sta. Cruz de Tenerife en primero de Junio de este año de mil septecientos y treze yo el D.r  D.n Juan Cabrera Cura Beneficiado de la Yglesia  Parroco de dicho lugar Bauptize una niña hija legítima del Teniente de caballos D.n Josef González Cabrera alcalde de dho lugar y D.ª Juana Bauptista Cabrera su legítima mujer que le puso por nombre Juana y nació el dia veinte y quatro del mes de mayo próximo. Fue su padrino el Capitan D.n Andres de Ponte y Asoca vecino vecino de la ciudad de la Laguna, tiene oleo y chrisma, y de verdad lo firmé"   D.r Juan Cabrera [Rubricado].

4.- Es el mismo Josef González Cabrera quien escribe en el Prólogo al lector de su libro que “desde el año 1701 hasta el presente [1733] an sido los navíos los generales de mi estudio, y como marinero tan añero, entiendo más de términos marítimos, que de cultas rethóricas”.

5.- Enciclopedia Universal Ilustrada Europeo-Americana. [Vulgo el Espasa o la Espasa], Vol. 26, Madrid, Espasa-Calpe, 1925, pág. 649, col. 2ª. El Espasa, sin embargo, afirma que “en 1701 Pedro II (1648-1706), rey de Portugal (1683-1706), le envió a las islas Filipinas en calidad de almirante”.-- PÉREZ CARRIÓN, José A. / HERNÁNDEZ GONZÁLEZ, Manuel: Los Canarios en América: Biografías de militares y marinos distinguidos, hombres de ciencia, literatos, periodistas, comerciantes, agricultores y obreros. Tomo II, Ediciones Idea, Santa Cruz de Tenerife 2005 pág. 41. 

6.- Vide Sebastian-Lopez-Inseln – Wikipedia  https://de.wikipedia.org/wiki/Sebastian-Lopez-Inseln

GARCÍA DEL VALLE GÓMEZ, Jesús: Retrato de un Navío. “Nuestra Señora del Pilar de Zaragoza” de la carrera Manila-Acapulco (1733-1750). Madrid, Naval, 1993.--BEEBE, Rose Marie / SENKEWICZ, Robert M.: Lands of Promise and Despair: Chronicles of Early California, 1535-1846.University of Oklahoma Press 2001 pág. 128.--MINNICH, Richard A.: California’s Fading Wildflowers: Lost Legacy and Biological Invasions. University California Press 2008, págs. 10, 19-20. 

7.- BERNABÉU ALBERT, Salvador / GARCÍA REDONDO, José María: “Las representaciones de San Francisco (California): un Puerto portátil en la frágil geografía del Pacífico Norte”. Este trabajo se enmarca en el Proyecto de Investigación “El Pacífico Hispano: Imágenes, Conocimiento y Poder” (PO9-HUM-5392) aprobado y financiado por la Junta de Andalucía (2010-2013).--Vide etiam  MATHES, W. Michael: Pedro Porter y Casanate (1634) Reparo a errores de la navegación española y José González Cabrera Bueno (1734) Navegación especulativa y práctica. Introducción y edición por … (Universidad de San Francisco) Colección Chimalistac de Libros y Documentos acerca de la Nueva España, 31. Madrid, Ediciones José Porrúa Turanzas, 1970 pp. 302-303.

8.- GILBERT ARCE, Jordi: Cronología histórica. La conquista española de América y el Pacífico. Año 1734. Vide La conquista española de América y el Pacífico   

9.- La llamada “Santa expedición” de 1769 fue el principio de la colonización de Alta California. Componían la expedición militares y frailes. Por mar fueron tres barcos desde México y Baja California, aunque uno de ellos naufragó y murieron todos los que iban a bordo. 

10.- LAORDEN JIMÉNEZ, Luis: "Conmemoración del tercer centenario de Fray Junípero Serra, fundador de Misiones en Querétano y California (1713-1784) Su entorno naval desde la base de San Blas (México) hasta Alaska." [Conferencia] Ateneo de Madrid, Lunes 23  de septiembre de 2013.- AA. VV.: San Junípero Serra (1713-1784) [Canonizado el 23 de septiembre de 2015]. San Junípero Serra, por autores varios - Franciscanos www.franciscanos.org/santoral/SanJuniperoSerra.htm

11.- D. Jerónimo Montero estuvo al mando de Nuestra Señora del Pilar de Zaragoza y Nuestra Señora de Covadonga, Navíos de la Carrera de Filipinas o Galeón de Filipinas. Vide Historia Naval de España y Países de habla española. y Patriotas Vascongados: Vascos en la Armada de la Carrera de Indias Orientales.vascongados.blogspot.com/2015/10/vascos-en-la-armada-de-la-carrera... GÓMEZ, Santiago: Todo a babor: El Galeón de Manila en el siglo XVIII. Navíos de la Carrera de Filipinas. El Galeón de Manila en el siglo XVIII. Navíos de la Carrera ...

12.- BERISTAIN DE SOUZA, José Mariano: Biblioteca Hispano-Americana Septentrional. 3 vols. México, Imprenta de Valdés, 1816-1821. Vide I, p. 207.-MEDINA ZAVALA, José Toribio: La imprenta en Manila desde sus orígenes hasta 1810. Santiago de Chile, Impreso y grabado en Casa del Autor, 1896 pp, 118-119, núm. 189.-MILLARES CARLO, Agustín / HERNÁNDEZ SUÁREZ, Manuel: Biobibliografía de Escritores Canarios (Siglos XVI, XVII Y XVIII). IV, 1980 pp.159-160. .

13.-  bnescolar.net/fr/.../recherche?dce...gonzález%20cabrera%20bueno,%20j...

http://catalogo.bne.es/uhtbin/cgisirsi/C6F5L4njtY/BNMADRID/17220040/9

14.- X - | Catàleg de la Biblioteca del Museu Marítim de Barcelona  

15.- John Carter Brown Library - Spanish America Collection ...  Vide etiam Navegacion especulativa, y practica, : con la explicacion de ...  

16.- FERNÁNDEZ DE NAVARRETE, Martín: Biblioteca marítima española. Tomo I, Madrid, Imprenta de la viuda de Calero, 1851 pág. 77. [Editorial MAXTOR, Valladolid 2008].-CATALINA GARCÍA, Juan: “Historia General de Filipinas” en Boletín de la Real Academia de la Historia n, Tomo L (Junio, 1907) p. 421, nº 245.- PALAU Y DULCET, Antonio: Manual del librero hispano-americano. (Inventario bibliográfico de la producción científica y literaria de España y de la América latina desde la invención de la imprenta hasta nuestros días, con el valor comercial de todos los artículos descritos), Volumen 2, Barcelona-Madrid, 1924.-PALAU CLAVERAS, Agustín: Ensayo de Bibliografía Marítima Española. Publicación patrocinada por la Excma. Diputación Provincial de Barcelona 1943 pág. 26, nº 240 y 24 [Reimpresión Editorial MAXTOR, Valladolid 2010].- SELLÉS GARCÍA, Manuel: Navegación astronómica en la España del siglo XVIII. Universidad Nacional de Educación a Distancia, UNED, 2000 págs. 37 y 60.-ÁLVAREZ, Rubén/OLIVERO, José María/ALBORNOZ, José María: Cartografía y navegación: del portulano a la carta esférica: del siglo XIII a comienzos del siglo XIX. Armada Nacional, 2007.

17.- MATHES, W. Michael: Pedro Porter y Casanate (1634) "Reparo a errores de la navegación española" y José González Cabrera Bueno (1734) "Navegación especulativa y práctica. Introducción y edición por…" (Universidad de San Francisco). Colección Chimalistac de Libros y Documentos acerca de la Nueva España, 31.  Madrid, Ediciones José Porrúa Turanzas, 1970.-GONZÁLEZ-ALLER HIERRO, José Ignacio: CT001. Obras clásicas de náutica y navegación. Madrid 1998. 1 CD-Rom ISBN 84-89763-14-3. [Colección Clásica Tavera].-IGLESIAS MARTÍN, María Asunción / IBÁÑEZ FERNÁNDEZ, Itsaso: Aportaciones náuticas al fondo histórico de la Escuela Técnica Superior de Náutica y Máquinas Navales. Zainak. Cuadernos de Antropología-Etnografía, ISSN 1137-439X, Nº. 29 (2007) págs. 299-314.

18.- BERNABÉU ALBERT, Salvador / GARCÍA REDONDO, José María: “Las representaciones de San Francisco (California): un puerto portátil en la frágil geografía del Pacífico Norte”.-- CONSTANZÓ, Miguel de: Diario del viaje de Tierra hecho al Norte de la California. En PORTOLÁ, Gaspar de. Crónicas del descubrimiento de la Alta California, 1769. Barcelona, Universitat de Barcelona, 1984 pp. 53-137.

19.-SILOS RODRÍGUEZ, José María: Viaje de 1755 del Galeón “Santísima Trinidad” [Disponible en] Viaje de 1755 del Galeón "Santísima Trinidad". - Todo a babor  

20.- NARCISO OLIVA: Diccionario historico o Biografia universal compendiada. Tomo VI, Barcelona, Librería de los Editores Antonio y Francisco Oliva, 1832 p. 635, 6ª col. 

21.- RODRIGUE LÉVESQUE, History of Micronesia: Failure at Ulithi Atoll, 1727-1746. [Historia de Micronesia: Error en el atolón de Ulithi, 1727-1746]. University of Hawaii Press, 2000 pág. 371: Documento 1734H  "A treatise on navigation techniques, by a Manila galleon pilot, José González Cabrera-Bueno".

22.- RODRÍGUEZ-SALA, María Luisa / LÓPEZ GONZÁLEZ, Pedro: Exploraciones en Baja y Alta California, 1769-1775: Escenarios y personajes. Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Investigaciones Sociales, 2002 pág. 179. 

23.- Este magnífico mapa del archipiélago filipino, dibujado por el padre jesuita Pedro Murillo Velarde (1696-1753) y publicado en Manila en 1734, es el primero y más importante mapa científico de Filipinas. Las Filipinas se encontraban en ese momento en una parte vital del Imperio español, y el mapa muestra las rutas marítimas desde Manila hasta España y Nueva España (México y otros territorios españoles en el Nuevo Mundo), con leyendas

24.- PADRÓN ACOSTA, Sebastián:“Sobre la parroquia matriz- La reliquia de San Clemente” en La Tarde 20 de agosto de 1943.

 

COMENTARIOS

 

“El almirante tinerfeño José González Cabrera Bueno”

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    Sería muy ilustrativo el reconocer a este almirante como marino civil, puesto que en su tiempo ni existía la Marina de Guerra Española o Armada Española, ni se había creado la Escuela de Guardias Marinas.
    Sus profundos conocimientos náuticos no proceden de ninguna institución militar.
    Es bueno recordar que los grandes descubrimientos españoles fueron realizados por marinos civiles