RECUERDO DE ALFONSO A. CORDOBA

 

 

28 de noviembre de 2016

El capitán de la Marina Civil, D. Alfonso Álvarez Córdoba, para muchos gijoneses “Alfonso, el práctico”, -fue Práctico Mayor del puerto de El Musel Gijón- ha sido un personaje carismático, popular y querido. Era un hombre campechano, abierto, directo, al que la naturaleza le dotó con una envidiable inteligencia. Fue un gijonés autentico y un gran marino, buena persona y buen amigo.

Fue práctico Mayor del Puerto de Gijón–Musel.

Fue Presidente de la Asociación Asturiana de Capitanes de la Marina Mercante.

Destacó como estudiante y como marino. Vivió aquellos gloriosos tempos de la flota carbonera asturiana, cuando todos se conocían y las prolongadas estancias en los puertos, al contrario de lo que ocurre en nuestros días,  propiciaban la convivencia y el compañerismo. La ría de San Esteban de Pravia era un santuario para los marinos civiles, algunos ya eran como vecinos de San Esteban. Alfonso se casó allí. Otro de los puertos frecuentados por Alfonso en su etapa como piloto y como capitán fue el Musel, y con el tiempo llegaría a ser Práctico Mayor de ese puerto. Alfonso demostró sus buenas dotes como capitán, aun siendo un chaval. Su carrera fue brillante en todos los sentidos. Con poco más de treinta años ya era práctico de El Musel. Pronto su fama rebasaría las fronteras del puerto, por su visión clara y precisa para maniobrar con cualquier tipo de barcos. Por su trato franco y afable mereció el cariño y el respeto de cuantos le rodeaban, desde los marineros de la lancha prácticos, hasta las más altas instancias portuarias, y por supuesto siempre disfrutó del aprecio y la simpatía de sus compañeros los prácticos.

Cuando allá por los años setenta la Cruz Roja del Mar adquiere en un puerto del Norte de Francia una lancha de salvamento, marítimo, la “Cruz de la Victoria”, para situarla en Gijón, fue Alfonso el encargado de capitanearla desde el puerto francés de origen hasta el puerto de Gijón.

Entre sus iniciativas, destaca la compra del buque “Ciudad de Algeciras”, uno de los barcos históricos de la Cía. Trasmediterránea para situarlo en el muelle local de Gijón, sirviendo como sede de la Asociación Asturiana de Capitanes de la Marina Civil. Durante más una década el “Ciudad de Algeciras” formó parte de la pintoresca panorámica del muelle local de Gijón.

Propuso la creación de un edificio en el puerto de El Musel en el que se integrasen los servicios de practicaje.

Publicó numerosos artículos sobre distintos temas marítimos.

Era una persona culta, amante de la historia, al que le encantaba su profesión.

Alfonso fue una de esas personas que tuvo tiempo para todo y para todos.

A su mujer, hijos y demás personas próximas les enviamos nuestras condolencias.

Descanse en paz