Las Enseñanzas de la Marina Civil son víctima de políticas aberrantes.

 

 

 

 

En relación con la voz de alarma lanzada por el Director de la Escuela Superior de la Marina Civil de Gijón,  que califica la situación de dramática, la Asociación Española de la Marina Civil considera que la noticia sobre la situación de dicha Escuela, que podría ser extensible a otros centros de la misma naturaleza, deja de serlo cuando los problemas desvelados nada tienen de novedosos, sino que son la consecuencia de unas políticas de Marina Civil que, como hemos venido denunciado, se han ido gestando sin que por parte de las instituciones y las personas responsables de garantizar la calidad y la actualización de estas Enseñanzas se hubiese hecho nada para atajarlas.  Las situaciones de riesgo eran evidentes, pero se forzó la marcha de los acontecimientos, hasta llegar al desastre que estamos viviendo: pérdida total del espíritu náutico, anulación de titulaciones y retrocesos evidentes. 

Las Enseñanzas de Náutica, Maquinas y Radiolectrónica Naval, desde el momento estelar en el qué alcanzan su integración en la Universidad, en el año 1988, hasta el momento actual, han ido pasando por sucesivas fases y cambios, que en su mayor parte nacieron de presiones ejercidas por la patronal y por los colectivos como la ingeniería naval y la Armada Española, que son enemigos declarados de los marino civiles, por mucho que algunos se empeñen en ocultarlo. D. Luís Rodríguez, fallecido hace unos meses, que fue director de la ESMC de Gijón, Presidente del COMME e Inspector General de Enseñanzas Náuticas, ya en 1985, cuando decide renunciar a su cargo de Inspector General, deja constancia escrita de estas circunstancias.*  Vinieron después años en los que se especuló con las Enseñanzas Náuticas, años en los que el negocio primó sobre la calidad de las mismas. Surgieron los escándalos, como los del Instituto Europeo Estudios Marítimos, protagonizados por nefandos personajes apoyados desde la altas esferas del poder; los cursos de reciclajes fueron objeto de abuso, mercantilización y fraude permanente. El COMME,  que ha caído en manos de personajes incalificables,  y ha impulsado proyectos sectarios delirantes, de los que aún se están pagando las consecuencias. El papel del COMME en estos últimos años es preferible no tener que calificarlo en estas páginas, pero está en mente de todos los marinos sensatos. Los decretos sobre titulaciones amañados desde la patronal  y los colectivos antes aludidos han venido a clavar la puntilla sobre el lomo de unas Enseñanzas carcomidas por las ambiciones de gentes muy representativas de estos tiempos de corrupción y desmadre institucional. El COMME ni representa, ni siquiera cumple con sus fines estatutarios. Y como colofón a toda esta situación, en está última legislatura se han sentado las bases para que el proceso parezca irreversible. La capitanofobia crónica y la falta de visión de horizonte han dado lugar a una lenta y profunda agonía de la Marina Civil, de la que forma parte las Enseñanzas Náuticas. Sin duda una etapa negra de la que tardará en recuperarse. Es triste tener que reconocerlo, pero estamos viviendo una etapa tan negra como opaca. Una etapa en la que no faltan cronistas que nos quieren hacer creer que la necedad y el fracaso merecen el reconocimiento y la alabanza.

Han pasado varias décadas sin resolver el problema de las prácticas de embarque, la Escuela vive al margen de la realidad marítima; la sociedad asturiana, tradicionalmente ligada a la mar, no percibe como sería deseable, los latidos de la ESMC de Gijón. La historia de la Marina Civil sigue ausente, el espíritu náutico se va desvaneciendo con el tiempo,  falta reciclaje en el profesorado, falta el contacto real con la mar, existe un aletargamiento preocupante.

A los oficiales jóvenes, que están en paro, mientras que otros ocupan sus puestos de trabajo,  gracias a las tretas legales urdidas en la trastienda de las instituciones marítimas, cuando reclaman sus derechos, se les trata de acallar con disculpas, con manifiesta incompetencia y largas cambiadas. La vieja escuela de regímenes totalitarios.

Los marinos jóvenes es necesario que tomen el relevo cuanto antes, y que luchen por recuperar la dignidad de la Marina Civil y arrinconen definitivamente a este atajo de personajes incalificables.

 

 * Protesta del inspector general de Enseñanzas Náuticas por el trato de la Administración a la especialidad.

Santa Cruz de Tenerife  Servicio Especial) Año 1985

“Se está jugando con el contenido universitario de las Enseñanzas Náuticas. Es incongruente que el Partido Socialista que defendió en la anterior legislatura en el Congreso el ingreso de estos estudios en la Universidad ahora esté actuando como un tapón” Con estas declaraciones el inspector General de Enseñanzas Náuticas denunciaba los problemas de la enseñanza en Marina Mercante. Luís Rodríguez declaraba a además que los grandes enemigos de la Marina Civil, son los ingenieros navales, la Marina de Guerra y los propios armadores que hacen de muro a las presiones del Ministerio de Transportes...."