El Gobierno someterá a un examen sobre legislación a los mandos de buques mercantes españoles

  • Print

El Gobierno someterá a un examen sobre legislación a los mandos de buques mercantes españoles

SOMOS MARREDACCIÓN / LA VOZ


Aprueba un real decreto que regula las titulaciones profesionales y elimina la posibilidad de obtener la acreditación a través del reconocimiento de títulos académicos extranjeros

13 abr 2022 . Actualizado a las 04:47 h.

Comentar · 1

El Consejo de Ministros aprobó ayer el real decreto propuesto por el Ministerio de Transportes para regular los títulos profesionales y de competencia de la marina mercante, con el fin de establecer las condiciones esenciales de estos títulos para los miembros de la dotación de los buques civiles españoles.

El texto establece los requisitos generales para la formación y evaluación de los marinos con titulaciones universitarias y de formación profesional, las condiciones generales para la tramitación de los títulos de los marinos y su registro, los requisitos mínimos de los sistemas de normas de calidad establecidos en su formación y las medidas de inspección y control de los títulos de los marinos y de los centros de formación marítima, entre otros. Además, incluye las responsabilidades que asumen las empresas navieras y los marinos embarcados en los buques mercantes.

       De la norma quedan excluidos los buques de pesca, a embarcaciones de recreo de uso privado (sin tripulación profesional), buques de guerra, buques auxiliares de la Armada y buques de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad, ni a buques de madera de construcción primitiva.



Títulos extranjeros

Lo que persigue Transportes con este real decreto es «ordenar y adaptar la normativa española que regula los títulos profesionales y de competencia de la marina mercante a los convenios internaciones y las directivas europeas relacionadas con este asunto, al tiempo que se traspone la directiva 2008 relacionada con el nivel mínimo de formación en las profesiones marinas y se deroga la que establecía el reconocimiento mutuo de los títulos expedidos a la gente de mar por los Estados miembros de la UE», apunta el Ejecutivo en un comunicado.

Así, en la norma, se actualizan los procedimientos para la expedición de los títulos y tarjetas profesionales de la marina mercante y se suprime la posibilidad de obtener esa certificación mediante el reconocimiento de los títulos académicos extranjeros, con medidas específicas según sean ciudadanos europeos o de terceros países.

Además, quienes ejerzan cargos con nivel de responsabilidad de gestión en buques españoles tendrán que superar un curso sobre legislación marítima española.

Con esta nueva normativa, también se actualiza y precisa las denominaciones de los títulos académicos universitarios y de formación profesional y se establece que la Administración marítima reconozca la formación académica impartida por los centros docentes, con el fin de garantizar que la formación y la evaluación de los mismos son acordes con los títulos y tarjetas profesionales de la marina mercante a expedir.

En cuanto a la evaluación de los alumnos, se amplía el ámbito de aplicación de las normas que regulan las pruebas de idoneidad, tanto de la formación a bordo ? incluidos los períodos de embarque- como de la formación en el empleo en tierra.

Por otra parte, se establece la superación de una prueba o realización de cursos de actualización para la revalidación de tarjetas profesionales cuando sea necesario para cumplir las reglas correspondientes del Convenio STCW en vigor (Convenio sobre Normas de Formación, Titulación y Guardia para la Gente de Mar de la Organización Marítima Internacional).

En definitiva, con la aprobación de este real decreto, se trata de adecuar la normativa sobre titulaciones profesionales y de competencia a la realidad del sector marítimo respecto de la formación que deben tener las dotaciones de los buques españoles.

 

COMENTARIOS DE AEMC

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La DGMM de la Marina Mercante, cuya "capitanofobia" es crónica en estos tiempos en los que la persecución y derribo de profesionales de la Marina Civil en las Administraciones Públicas está alcanzado cotas irracionales, puesto que los marinos civiles han sido eliminados de los distintas estructuras públicas en el transcurso de los últimos años, continúa su demencial carrera hacia la configuración de un sector dominado por militares e ingenieros navales, en el que la soberbia y la ignorancia gobiernan los destinos de la Marina Civil, con la complicidad de quienes están obligados por sus estatutos a defender los legítimos intereses de los marinos civiles.

 

El accidente del Villa de Pitanxo, del que no ha trascendido más que una pequeña parte, pone al descubierto el grado de degeneración y podredumbre al que una cuadrilla de ineptos con poder han llevado a la Marina Civil Española.

 

Patrones a los que llaman capitanes, capitanes a los que llaman marineros. Barcos despachados de forma irresponsable, patrones que no saben utilizar correctamente las balsas, problemas graves de estabilidad, Explotación inhumana de las tripulaciones., jornadas diarias de 16 horas y más. Barcos con reformas ilegales. Luces de navegación que son un autentico desastre, etc.

 

Lo hemos repetido hasta la saciedad, la Ley de Puertos y Puertos ha sido

 

una sentencia de muerte para la Marina Civil, un cambio de rumbo impulsado por el clan del hormigón con la complicidad de un Segundo Oficial incompetente, investido como Director General, que se ha enriquecido a base de corruptelas, frivolidad y cacicadas de todo tipo.

 

Abierta la puerta al intrusismo de alto nivel,la Marina Civil ha vivido etapas, que salvo excepciones, han ahondado en su degradación, habiendo alcanzado momentos tan esperpénticos como como los del famoso Prestige, en los que el ingeniero naval que dirigía la Marina Mercante que no entendía que rumbo hacia el barco .En la última etapa de Rajoy se vivió una etapa de capitanofobia total,que para colmo el actual gobierno está culminando con un despropósito insuperable.

 

Lo que está ocurriendo en la Marina Civil es más propio de un país desértico gobernado con gentes dedicados a la cría del camello y a la recolección de dátiles que un país rodeado de mar con una historia tan rica desde el punto de vista de la náutica civil como lo es España.

 

Cuanto antes haya un cambio de rumbo profundo y regenerador antes se podrá fin a este proceso de degeneración progresiva en el que estamos inmersos.

 

El Director General de la Marina Mercante debería ser cesado cuanto antes por su incapacidad manifiesta para alcanzar los mínimos requeridos para desempeñar su cargo.

 

El precio que se pagará en los próximos años por esta política demencial será muy alto.