Defensa niega una futura segregación entre los astilleros civiles y militares

 

El Ministerio apostará por los dos sectores // Argüelles desmiente la integración de la empresa en un grupo europeo

PATRICIA HERMIDA FERROL   | 12.09.2014    

¿Qué implica el nuevo control de Navantia por parte de Defensa, aprobado en el Consejo de Ministros del 25 de julio? El propio secretario de Estado de Defensa, Pedro Argüelles, aclara a este diario que no habrá una segregación entre los astilleros civiles y militares. El número dos del Ministerio recalca que el Gobierno no priorizará la construcción militar y que incluso defenderá "una Navantia civil fuerte y competitiva". Niega así un posible abandono de la construcción civil, sobre todo ante el fin del veto europeo en 2015. Según Argüelles, "una actividad civil en Navantia fuerte y competitiva redundará en beneficio de la compañía, y por lo tanto en beneficio de la defensa de España". En declaraciones a este periódico, recalca que "el Gobierno está comprometido con lograr la mayor competitividad para toda la empresa".

El Ministerio pretende acallar así las dudas surgidas tras aquel Consejo de Ministros. El pasado 25 de julio se asignaba a Defensa (en colaboración con Industria, Economía y Hacienda) "la planificación, dirección, control y ejecución de políticas para fortalecer el sector industrial de la defensa". Argüelles desmiente los rumores sobre una posible segregación entre astilleros civiles y militares: "No se trata de una cuestión que se esté barajando, el Gobierno está comprometido en lograr mayor competitividad sobre toda la empresa". E insiste en que pese a la nueva tutela de Defensa, "España necesita empresas con proyección internacional, tanto en el ámbito civil como en el militar... nuestro Ministerio está comprometido con ese fin". Pero también admite que "Defensa no va a definir las actuaciones de Navantia en el sector civil".